Tres señales del océano confirman el avance de un súper El Niño con impacto global

Altura del mar, temperatura y coloración. Así explica la NASA el proceso que ya afecta a agricultores, bomberos y comunidades costeras en distintos continentes.


No es solo un aumento de temperatura. Para la ciencia, El Niño es un sistema complejo que aparece cada dos a siete años y altera vientos, lluvias, calor oceánico y nivel del mar en todo el Pacífico. Lo que ocurre en 2026, sin embargo, no tiene precedentes recientes.

Este domingo, la NASA difundió visualizaciones comparativas entre 2025 y 2026 donde el rojo y el naranja marcan zonas con altura marina superior a la habitual y el azul las áreas por debajo. Es la huella visible del desplazamiento de aguas cálidas.

El organismo detalló que la observación combina tres variables. La primera es topográfica: el agua caliente se expande y eleva la superficie. La segunda es térmica: la franja cálida ocupa millones de kilómetros cuadrados desde el centro del Pacífico hasta Sudamérica y aparece en rojo oscuro en los mapas. La tercera es biológica: el color del mar cambia porque disminuye el fitoplancton cuando los alisios se debilitan y no afloran nutrientes desde la profundidad.

Matthew Kehrli, investigador principal del equipo PACE en el Centro Goddard de Maryland, destacó la diversidad cromática del océano y cómo los tonos verdes asociados a mayor concentración biológica se están retrayendo en el ecuador.

Desde el punto de vista climático, el aire que se calienta sobre esa masa de agua transporta humedad a la atmósfera y modifica la formación de tormentas en distintos puntos del planeta.

La NASA anticipó que mantendrá el seguimiento con todos sus sensores porque, como señalaron sus especialistas, cada evento de El Niño afecta de alguna manera a casi toda la población mundial.

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