El Gobierno habilitó el penal federal de Marcos Paz y acelera el cierre definitivo de la cárcel de Devoto

Con la publicación en el Boletín Oficial, quedó operativo el Complejo Penitenciario Federal VIII. Ya se trasladaron más de 600 internos y la provincia de Buenos Aires se consolida como el nuevo centro de alojamiento del sistema federal.

En un movimiento clave para el sistema penitenciario federal, el Ejecutivo nacional oficializó este martes la puesta en funcionamiento del nuevo Complejo Penitenciario Federal VIII, emplazado en Marcos Paz. La medida, formalizada a través del Boletín Oficial, dio inicio a la fase final del vaciamiento del histórico penal de Villa Devoto.

El operativo de mudanza había arrancado el domingo pasado y, de acuerdo a los datos confirmados por el Ministerio de Seguridad Nacional, en apenas dos jornadas ya se concretó el traslado de 609 personas privadas de la libertad. La titular de la cartera, Alejandra Monteoliva, precisó que el procedimiento avanza de manera sostenida y que representa más del 40% del total de la población alojada en Devoto.

El nuevo establecimiento, ubicado sobre Acceso Zabala, fue levantado sobre un predio de 80 hectáreas y dispondrá en esta primera etapa de una capacidad provisoria para 2.232 plazas. El complejo está conformado por cuatro módulos de alojamiento de máxima seguridad, además de pabellones destinados a atención sanitaria, educación, visitas, comunicaciones y demás servicios esenciales.

Se trata de una obra de larga data. Su construcción se inició en 2018 a partir de un acuerdo tripartito entre Nación, Ciudad de Buenos Aires y la Agencia de Administración de Bienes del Estado, con el objetivo de descomprimir una cárcel inserta en plena zona urbana porteña. Tras quedar detenida en 2020, la iniciativa fue retomada y reactivada en diciembre de 2024, hasta alcanzar las condiciones estructurales y operativas que hoy permitieron su habilitación.

La resolución oficial reconoce que aún restan detalles técnicos por subsanar y establece un plazo de 90 días para que el Servicio Penitenciario Federal presente el organigrama definitivo y el manual de funcionamiento interno del penal.

El despliegue está a cargo de un Comando Unificado Federal que integra al Servicio Penitenciario Federal, Policía Federal, Gendarmería, Prefectura y Policía de Seguridad Aeroportuaria, con colaboración de las fuerzas de la Ciudad y de la provincia de Buenos Aires. Cada contingente se traslada bajo un estricto protocolo: evaluación previa del perfil criminológico, controles médicos, identificación con códigos QR, bolsones precintados para pertenencias y seguimiento satelital de los móviles en un trayecto de 55 kilómetros que demanda cortes de tránsito y vallados en las inmediaciones de Devoto.

Con esta habilitación, la provincia de Buenos Aires ya alberga en Marcos Paz a la totalidad de los detenidos que serán reubicados desde Devoto, concentrando en el nuevo polo penitenciario el cierre de un ciclo histórico para el sistema federal. Una vez que se complete el traslado de los cerca de 1.500 internos previstos, el plan contempla utilizar las plazas remanentes para descomprimir comisarías y alcaidías porteñas, donde permanecen alojadas unas 350 personas a disposición de la Justicia nacional.

El objetivo final del Gobierno es liberar por completo el predio de Devoto y descomprimir los espacios de detención transitoria de la Ciudad.

Autor