Kicillof lanzó su armado federal en Avellaneda y apuntó a la interna: “No me interesa una construcción a control remoto”

El gobernador bonaerense cerró el Plenario Federal del Movimiento Derecho al Futuro en la UTN de Villa Domínico, con presencia de dirigentes de más de diez provincias. Reivindicó al peronismo, cuestionó al gobierno de Javier Milei y dejó definiciones sobre su proyección nacional.


Con un discurso de alto voltaje político y en clave nacional, Axel Kicillof encabezó este sábado el cierre del Plenario Federal del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en Avellaneda. El encuentro se realizó en la sede de la Universidad Tecnológica Nacional de Villa Domínico, bajo la consigna “Organizar la esperanza”, y funcionó como una demostración de fuerza de su espacio, con militantes, intendentes y referentes llegados desde distintos puntos del país.

Acompañado por el intendente local Jorge Ferraresi, el mandatario provincial planteó que el peronismo debe ir más allá de la resistencia y animarse a proponer un proyecto superador frente a la gestión de Javier Milei. En ese marco, sostuvo que el principal reto del espacio opositor es dar forma a una alternativa que represente una salida concreta y un horizonte diferente para la sociedad.

Durante su intervención, el gobernador reivindicó el legado de los gobiernos peronistas y kirchneristas, al asegurar que en esas etapas el país contaba con más derechos y mejores condiciones de vida. En esa línea, se refirió a la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner y consideró que su detención es injusta y persigue el objetivo de condicionar al movimiento.

Uno de los ejes más resonantes del discurso estuvo dirigido a la discusión interna del justicialismo. Kicillof remarcó su idea de una construcción colectiva y territorial. Señaló que las nuevas etapas políticas deben gestarse de manera conjunta y desde las bases, y no desde decisiones centralizadas. “No me interesa una construcción a control remoto: tenemos que escuchar, sumar y organizar en todos los rincones de nuestra República Argentina”, expresó ante la militancia.

El gobernador bonaerense también subrayó que no existe una respuesta exclusivamente bonaerense para una crisis de alcance nacional y que es indispensable articular a todas las provincias en un proyecto común para recuperar mayorías. “Las nuevas canciones se componen colectivamente” y “de abajo para arriba”, insistió, como síntesis de su método político.

En otro tramo de fuerte tono opositor, Kicillof aseguró que el problema central del país no es la Argentina en sí misma, sino el rumbo impuesto por la administración libertaria. Llamó a “recuperar el orgullo y la convicción” y a sostener la organización en los barrios y lugares de trabajo, con la idea de que resta menos para dejar atrás el actual escenario. “Hay que resistir, hay que luchar y hay que aguantar porque falta menos para terminar con esta pesadilla”, afirmó.

Sobre el cierre, dejó un mensaje con proyección a 2027. Pidió contar con su compromiso para consolidar una propuesta que permita finalizar con el modelo vigente e inaugurar una etapa distinta, basada en la producción, el trabajo y la inclusión.

Autor