De 365 alumnos en escuelas prestadas a ciudad universitaria: el salto de la UNLaM en 37 años

La universidad matancera festeja su aniversario con un campus modelo en San Justo, más de 80 carreras y una fuerte articulación con la comunidad.


Con un acto académico y el reconocimiento a su historia, la Universidad Nacional de La Matanza festeja este 30 de septiembre sus 37 años como símbolo del ascenso social en el oeste bonaerense.

Lejos de aquel funcionamiento itinerante en distintos establecimientos del distrito, la UNLaM funciona hoy como una verdadera ciudad universitaria en San Justo. La infraestructura incluye laboratorios, biblioteca Leopoldo Marechal, salas de juicio, cámara Gesell, centro de simulación clínica, comedor para 600 comensales, cine-teatro y un polo deportivo con pista de atletismo, pileta semiolímpica climatizada y microestadio cubierto.

El crecimiento académico acompañó al edilicio. La institución organiza su propuesta en siete departamentos de grado —Ciencias Económicas, Humanidades y Ciencias Sociales, Ingeniería, Derecho, Ciencias de la Salud, Arquitectura y Odontología— a los que se suman las Escuelas de Posgrado, Formación Continua y de Artes, Medios e Innovación, superando actualmente las 80 opciones formativas.

En las últimas dos décadas también sumó espacios para la producción científica, la extensión y la comunicación, con Radio Universidad, agencia de noticias y observatorios sociales. La carrera de Odontología, una de las más recientes, ya cuenta con sus primeras cohortes.

Durante la pandemia, la universidad reconvirtió la presencialidad en virtualidad, implementó la modalidad híbrida y puso a disposición equipamiento y conocimiento para afrontar la emergencia sanitaria.

A 37 años de la ley que le dio origen el 29 de septiembre de 1989, la UNLaM sostiene el perfil que la distinguió desde el inicio: articular docencia, investigación y compromiso territorial para que el ingreso a la universidad deje de ser un privilegio y se consolide como derecho.

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