Perfiles falsos, enlaces engañosos y supuestos gestores forman parte de las maniobras que buscan apropiarse de información personal. PAMI insiste en que sus trámites no requieren intermediarios ni pagos.
Un mensaje aparentemente inofensivo, un perfil que utiliza el nombre y el logo de PAMI o un enlace que promete facilitar un trámite pueden convertirse en la puerta de entrada para una estafa. Por ese motivo, el organismo volvió a poner en primer plano una serie de medidas destinadas a proteger a sus afiliados.
La principal recomendación es evitar cualquier contacto que solicite información confidencial. PAMI no pide contraseñas, datos bancarios ni dinero para realizar gestiones, y tampoco trabaja con intermediarios que cobren por sus servicios.
El problema se potencia porque las maniobras de fraude digital buscan imitar cada vez con mayor precisión a instituciones reales. Una cuenta falsa puede utilizar fotografías, logotipos, nombres similares y publicaciones diseñadas para aparentar legitimidad.

Cómo detectar una comunicación sospechosa
Desde PAMI recomiendan comprobar que las cuentas utilizadas en redes sociales sean las oficiales y estén verificadas. También aconsejan desconfiar de enlaces enviados por mensajes privados, correos electrónicos o aplicaciones de mensajería.
La aplicación Mi PAMI es gratuita y oficial, y el organismo señala que nunca solicita dinero para instalarla ni pide compartir la contraseña.
Las recomendaciones oficiales también contemplan una situación cada vez más frecuente: mensajes que intentan generar apuro. La lógica de estas maniobras es llevar a la persona a actuar rápidamente, sin comprobar primero quién está detrás del contacto.
El Gobierno nacional advierte que los ciberdelincuentes pueden utilizar correos, mensajes de texto, WhatsApp y redes sociales para obtener datos personales y credenciales. También aconseja revisar cuidadosamente las direcciones de los sitios antes de ingresar información.

Qué hacer frente a una posible estafa
La primera medida es no continuar la conversación ni proporcionar datos personales. Tampoco se recomienda ingresar a enlaces sospechosos o descargar archivos enviados por contactos desconocidos.
Si existe alguna duda sobre una gestión, la consulta debe realizarse directamente mediante los canales oficiales de PAMI. El organismo dispone de la línea 138, Mi PAMI, sus agencias y sus cuentas verificadas en redes sociales.
Además, PAMI informó recientemente una campaña para actualizar los datos personales de sus afiliados mediante Mi PAMI. El organismo aclaró que nunca solicita por teléfono contraseñas, códigos de validación ni información personal.
En un contexto donde las gestiones digitales son cada vez más habituales, la prevención vuelve a ser una herramienta central. Verificar antes de hacer clic, comprobar la dirección del sitio y no compartir claves puede evitar que una comunicación aparentemente oficial termine en el robo de información o dinero.