La Justicia Federal sumó cuatro sospechosos al expediente por los asesinatos de Morena Verdi, Brenda del Castillo y Lara Gutiérrez. Los investigadores les atribuyen distintas tareas de logística, ocultamiento de evidencias, movilidad y apoyo a integrantes de la organización investigada.
La causa por el triple crimen de Florencio Varela volvió a registrar un fuerte movimiento judicial a pocos días de cumplirse un año de los asesinatos. Cuatro personas fueron detenidas tras una serie de allanamientos realizados en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires y el sur del conurbano bonaerense.
Los procedimientos fueron ordenados por la Justicia Federal de Morón y estuvieron a cargo de efectivos de la DDI de La Matanza. Según la información conocida en las últimas horas, las nuevas detenciones apuntan a personas que, de acuerdo con la hipótesis de los investigadores, habrían cumplido funciones secundarias dentro de la estructura vinculada con el crimen, principalmente relacionadas con logística, encubrimiento y asistencia a otros integrantes.
Los operativos incluyeron siete domicilios y un restaurante ubicado en el barrio Illia, en la zona sur de la Ciudad de Buenos Aires, además de un inmueble situado en Ezpeleta, partido de Quilmes. En los procedimientos se incautaron teléfonos celulares, tarjetas SIM, una computadora, una tablet, un equipo de comunicación y documentación. También fue encontrada una pistola Taurus G3XL calibre 9 milímetros con la numeración suprimida y municiones.
Quiénes son los cuatro nuevos detenidos
Uno de los principales señalados es un hombre de 52 años al que los investigadores ubican en una posición de relevancia dentro de la estructura. Según la hipótesis incorporada al expediente, habría intervenido en distintas tareas posteriores al crimen: presuntamente descartó elementos que podían comprometer a los autores, facilitó ropa para quienes buscaban escapar y habría aportado vehículos para favorecer la movilidad de David Gustavo Morales Huamán, conocido como “El Loco David”.
Además, la Justicia sospecha que este hombre tenía participación en la distribución de estupefacientes en el barrio Illia.
Junto a él fue detenida una mujer de 70 años, a quien se le atribuye el papel de presunta testaferro o prestanombre del hombre investigado.
La tercera detenida es una mujer de 36 años, esposa de Jesús Bernabé Mallón, otro de los imputados que ya aparece en el expediente. Los investigadores sospechan que habría colaborado para facilitar la fuga de “El Loco David” y que mantenía vínculos con actividades relacionadas con la comercialización de drogas.
La cuarta arrestada es una expareja de Tony Jansen Victoriano Valverde, alias “Pequeño J”, señalado como una de las figuras centrales de la investigación. De acuerdo con la hipótesis judicial, esta mujer habría participado en tareas de almacenamiento y traslado de drogas en Florencio Varela y habría puesto a disposición una vivienda que podía utilizarse como refugio.
Un dato relevante es que, según los investigadores, ninguno de los cuatro nuevos detenidos habría estado presente en el lugar donde fueron asesinadas las tres jóvenes. La sospecha apunta, en cambio, a que habrían realizado aportes antes o después de los homicidios, vinculados con comunicaciones, pagos, transporte, ocultamiento de personas o eliminación de evidencias.
Una investigación que vuelve a poner el foco en la estructura narco
Con estos arrestos, el expediente pasó a tener 14 personas detenidas, entre ellas “Pequeño J”, uno de los principales acusados por el crimen. La investigación se encuentra bajo jurisdicción de la Justicia Federal de Morón, que profundiza la denominada pista narco y busca establecer el nivel de participación de cada integrante de la organización.
Los nuevos procedimientos también provocaron que la causa volviera a quedar bajo secreto de sumario, una medida que busca preservar las pruebas y evitar que se conozcan detalles de las próximas medidas judiciales mientras continúa la investigación.
El caso que conmocionó a Florencio Varela
Morena Verdi, de 20 años; Brenda del Castillo, también de 20; y Lara Gutiérrez, de 15, fueron vistas por última vez el 19 de septiembre de 2025. La investigación estableció que las jóvenes fueron trasladadas hasta una vivienda ubicada en la calle Chañar, en Florencio Varela.
Cinco días después, sus cuerpos fueron encontrados enterrados en el fondo del inmueble.
Desde entonces, la causa avanzó sobre la hipótesis de que los asesinatos estuvieron relacionados con una organización dedicada al narcotráfico y que el ataque habría sido consecuencia de un conflicto vinculado con el robo de droga. Esa línea investigativa llevó a profundizar las conexiones entre distintos integrantes de la estructura y a ampliar el número de personas bajo sospecha.
Ahora, a casi un año de los homicidios, la Justicia busca determinar hasta dónde llegaba esa organización, quiénes participaron directamente de los asesinatos y qué personas colaboraron posteriormente para garantizar la fuga, esconder pruebas o sostener la estructura criminal.
Los cuatro nuevos arrestos representan, de esta manera, un nuevo capítulo en una investigación que continúa abierta y que podría generar más medidas en los próximos días.