El gremio estatal paralizará las actividades desde las 13 y se movilizará a la sede central del organismo. Denuncia dificultades en las prestaciones, problemas con los medicamentos, una deuda con prestadores superior a $500.000 millones y cuestiona la situación salarial de los trabajadores.
La tensión alrededor del PAMI sumó este lunes un nuevo capítulo. La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) confirmó un paro nacional para este martes 8 de septiembre y convocó a una movilización hacia la sede central del organismo, en la Ciudad de Buenos Aires, en medio de fuertes cuestionamientos sobre el funcionamiento de la obra social de jubilados y pensionados.
La medida comenzará a las 13 y tendrá alcance nacional. La concentración principal se realizará frente al edificio ubicado en avenida Corrientes 655, mientras que también se prevén acciones en las distintas delegaciones del país.
El conflicto vuelve a colocar bajo presión al ministro de Salud, Mario Lugones, en un escenario atravesado por reclamos gremiales, cuestionamientos sobre las prestaciones y dificultades financieras que, según ATE, afectan la capacidad del organismo para garantizar la atención de sus afiliados.
Reclamos por prestaciones y medicamentos
Uno de los ejes centrales de la protesta es el deterioro que ATE asegura advertir en el acceso a prestaciones médicas y medicamentos. El sindicato sostiene que esta situación impacta sobre los más de cinco millones de afiliados que dependen del sistema.
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, cuestionó duramente el funcionamiento actual del organismo y sostuvo que existe un proceso de vaciamiento que, a criterio del gremio, pone en riesgo la continuidad de la obra social.
También denunció dificultades vinculadas con la atención sanitaria y el acceso a medicamentos. Entre los argumentos utilizados para respaldar la protesta, Aguiar hizo referencia además a un aumento de la mortalidad de adultos mayores que el sindicato atribuye al deterioro de las condiciones de vida y del acceso al sistema de salud. Se trata de una estimación y una interpretación planteadas por ATE, no de un dato oficial independiente.
Una deuda millonaria con los prestadores
El aspecto financiero ocupa otro lugar central en el reclamo. ATE afirma que la deuda del PAMI con prestadores supera actualmente los $500.000 millones, situación que, según el sindicato, estaría generando dificultades para sostener determinadas prestaciones.
El gremio también cuestiona el esquema de financiamiento del organismo y sostiene que la eliminación del Impuesto PAIS generó un desfasaje entre los recursos que, según sus cálculos, deberían haber llegado al PAMI y las compensaciones efectivamente recibidas del Tesoro.
De acuerdo con las cifras difundidas por ATE, el organismo habría dejado de percibir recursos que el sindicato estima en torno a los $2,8 billones, mientras que hasta julio las compensaciones del Tesoro habrían alcanzado aproximadamente $0,9 billones. Estos números forman parte de la denuncia sindical sobre el financiamiento del PAMI.
El reclamo también alcanza a los trabajadores
La protesta no estará limitada a la situación de los jubilados. ATE reclama además una recomposición salarial para los empleados del PAMI y cuestiona que los ingresos del personal hayan quedado rezagados frente al costo de vida.
Desde el sindicato sostienen que los trabajadores enfrentan salarios deteriorados mientras, paralelamente, crecen las dificultades para garantizar el funcionamiento cotidiano de la obra social.
La medida de fuerza fue comunicada formalmente a las autoridades nacionales y tendrá alcance en las distintas dependencias del país.
La conducción del organismo, bajo presión
El conflicto sindical se desarrolla además mientras atraviesa modificaciones la estructura de conducción del PAMI. En los últimos días se produjeron cambios en áreas relevantes del organismo, movimientos que ATE incorporó a sus cuestionamientos sobre el rumbo de la obra social.
Así, el paro anunciado para este martes llega en un momento particularmente sensible para el Gobierno, que deberá afrontar una protesta nacional en uno de los organismos públicos con mayor cantidad de afiliados.
Por ahora, el eje de la jornada estará puesto en la movilización hacia la sede central y en la capacidad de ATE para trasladar sus reclamos a las distintas delegaciones del país.
La protesta de este martes será, de esta manera, una nueva prueba para la conducción del PAMI y para el Gobierno nacional, en un conflicto que combina reclamos laborales, cuestionamientos por las prestaciones y una fuerte disputa alrededor de los recursos destinados a la atención de jubilados y pensionados.