La obra proyectada en Ciudad Evita busca convertirse en un espacio de investigación, innovación y capacitación en áreas como inteligencia artificial, robótica, biotecnología e industria 4.0. La iniciativa apunta a vincular la formación de jóvenes con nuevas oportunidades laborales.
La estrategia educativa de La Matanza incorpora ahora un componente directamente relacionado con la innovación y el empleo tecnológico: el Polo Científico, Tecnológico y de Innovación Productiva, que se construye en Ciudad Evita.
Según información oficial actualizada, la obra registraba al mes de abril de 2026 un avance superior al 67%. El proyecto contempla aproximadamente 1.600 metros cuadrados de laboratorios destinados a investigación y desarrollo en áreas como robótica, inteligencia artificial, biotecnología, automatización, diseño 3D y control de calidad de alimentos.
El proyecto pretende funcionar como un punto de encuentro entre el sistema educativo, las universidades, los organismos científicos y el sector productivo. Entre las instituciones y empresas vinculadas aparecen el INTI, el CONICET, universidades como la UTN y la UNLaM, además de cámaras empresariales y compañías del sector tecnológico.
La construcción del Polo forma parte de una estrategia que busca que la formación tecnológica tenga una continuidad concreta en el ámbito laboral. Desde el municipio se proyecta que el desarrollo del espacio permita vincular a miles de jóvenes con actividades relacionadas con la innovación, la robótica y las nuevas tecnologías.
El proyecto se integra, además, con las iniciativas que ya funcionan en el distrito. Los estudiantes tienen acceso a programas de robótica, programación, impresión 3D, ciencia aplicada y otras propuestas que apuntan a despertar vocaciones vinculadas con las carreras tecnológicas.
En paralelo, el CUDI ofrece carreras universitarias gratuitas orientadas a sectores como software, videojuegos, biotecnología, tecnología de los alimentos y diseño industrial. La combinación de estas propuestas permite que la formación tecnológica pueda comenzar durante la escolaridad y continuar posteriormente en el nivel superior.
El Polo también está pensado como una herramienta de desarrollo productivo. El proyecto contempla la participación de empresas tecnológicas, cámaras empresariales y universidades, con el objetivo de favorecer la investigación, la capacitación y la generación de nuevas actividades económicas.
La iniciativa adquiere especial relevancia en un contexto en el que la demanda de perfiles vinculados con programación, inteligencia artificial, automatización, biotecnología y otras áreas tecnológicas continúa modificando el mercado laboral.
Así, el Polo Científico y Tecnológico se presenta como el eslabón productivo de una política que comienza en las escuelas con la alfabetización digital y la enseñanza de robótica y continúa en la universidad con carreras orientadas a las nuevas tecnologías.
El desafío será transformar esa infraestructura y formación en oportunidades concretas para los jóvenes del distrito, articulando educación, investigación, empresas y empleo.