El gobierno de Axel Kicillof puso en marcha el Consejo Provincial de la Economía del Conocimiento (COPEC), que será presidido ad honorem por Ariel Sujarchuk. El nuevo organismo buscará articular al Estado, empresas, universidades, sindicatos y sectores tecnológicos para definir políticas sobre innovación, inteligencia artificial y desarrollo productivo.
La Provincia de Buenos Aires decidió ocupar un lugar central en la discusión sobre el futuro tecnológico del país. Con el lanzamiento del Consejo Provincial de la Economía del Conocimiento (COPEC), el gobierno de Axel Kicillof abrió un nuevo espacio institucional destinado a reunir a los principales actores del sector y convertir el debate tecnológico en una agenda de políticas públicas.
El organismo será presidido ad honorem por Ariel Sujarchuk, intendente de Escobar, quien ya había tenido responsabilidades vinculadas con la economía del conocimiento durante su paso por el Gobierno nacional. El lanzamiento se realizó en Vicente López y reunió a más de 800 representantes de empresas, universidades, cámaras empresariales, sindicatos, organismos científicos y tecnológicos.
La creación del COPEC también adquiere una dimensión política: el peronismo bonaerense busca diferenciar su propuesta de desarrollo frente al rumbo económico del Gobierno nacional de Javier Milei. La discusión no se limita al financiamiento de la ciencia, sino que alcanza cuestiones estratégicas como la inteligencia artificial, la innovación, la formación de profesionales, el desarrollo de empresas tecnológicas y la capacidad del país para administrar sus propios datos y recursos tecnológicos.
Un sector que ya genera miles de millones de dólares
La apuesta tiene como respaldo el peso que la economía del conocimiento adquirió en la estructura exportadora argentina. Durante 2025, las exportaciones de servicios vinculados con este sector alcanzaron los USD 9.600 millones, un récord histórico y un crecimiento interanual del 8,1%. Además, representan más de la mitad de las exportaciones argentinas de servicios y generan más de 285.000 empleos formales.
Estos números explican por qué la tecnología dejó de ser considerada solamente una actividad vinculada al futuro y pasó a ocupar un lugar concreto en la generación de divisas, empleo calificado y valor agregado.
Sujarchuk, al frente de la estrategia bonaerense
Sujarchuk planteó al COPEC como un ámbito para reunir diferentes miradas y construir diagnósticos comunes entre el Estado, el sector privado, el sistema universitario, los trabajadores y los polos tecnológicos.
La hoja de ruta incluye áreas como inteligencia artificial y economía digital, además de la promoción de investigación, desarrollo e innovación y la formación de talento especializado. Las primeras mesas de trabajo comenzaron a organizarse luego del lanzamiento del organismo.
La designación de Sujarchuk no es casual. Antes de asumir la conducción del COPEC había ocupado la Secretaría de Economía del Conocimiento a nivel nacional, experiencia que ahora busca trasladar a una estrategia específicamente bonaerense.
Desde la Provincia, la iniciativa es presentada como una herramienta para fortalecer la matriz productiva y evitar que la transformación tecnológica quede exclusivamente en manos del mercado o de las grandes compañías globales.
La disputa por el modelo tecnológico
El lanzamiento del COPEC se produce en un contexto de fuerte discusión sobre el papel del Estado en ciencia, tecnología y educación superior. Kicillof sostuvo que la Provincia pretende generar políticas propias y articular con universidades, empresas, municipios y organizaciones del sector para sostener las capacidades científicas y tecnológicas existentes.
Así, el debate por la economía del conocimiento comienza a incorporarse a la disputa política entre Nación y Provincia: mientras el Gobierno bonaerense busca construir una agenda tecnológica con participación estatal y articulación público-privada, el oficialismo nacional sostiene un enfoque basado en una mayor participación del sector privado y una reducción del rol estatal.
El desafío para el COPEC será transformar esa discusión política en resultados concretos: más empresas tecnológicas, mayor capacitación, nuevas inversiones, innovación aplicada y crecimiento de las exportaciones.
Con la creación del organismo, Buenos Aires busca instalar una idea central: la discusión sobre inteligencia artificial, datos, tecnología y conocimiento también es una discusión sobre soberanía y sobre qué modelo de desarrollo tendrá la Argentina en los próximos años.