Kicillof fortalece su armado político y prepara al Movimiento Derecho al Futuro para la pelea de 2027

El gobernador bonaerense profundiza la construcción territorial de su espacio mientras Carlos Bianco y Andrés “Cuervo” Larroque ganan protagonismo. La postulación de Jorge Ferraresi y la disputa interna del peronismo ya anticipan una carrera por la sucesión que comienza a tomar forma.

La carrera política hacia 2027 empieza a ocupar un lugar cada vez más importante en la agenda bonaerense. En ese escenario, Axel Kicillof avanza en la consolidación del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio que funciona como principal estructura política propia del gobernador y que busca ampliar su presencia en el territorio provincial y, al mismo tiempo, proyectarse hacia otros distritos del país.

El armado tiene un doble objetivo: fortalecer la posición de Kicillof dentro del peronismo y llegar a la próxima disputa electoral con una estructura capaz de competir en cada uno de los 135 municipios bonaerenses. En paralelo, la discusión sobre quién podría suceder al actual gobernador ya comenzó a instalar distintos nombres y a profundizar las diferencias entre los sectores que conviven dentro del peronismo.

En ese proceso, dos dirigentes de máxima confianza de Kicillof cumplen funciones centrales: el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, y el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés “Cuervo” Larroque.

Bianco, entre la gestión y la construcción territorial

Bianco combina su responsabilidad dentro del gabinete provincial con una agenda política cada vez más vinculada al despliegue territorial del MDF. Durante las últimas semanas incrementó su presencia en distintos puntos del interior bonaerense y recorrió distritos como Leandro N. Alem, Bragado, Chacabuco, Chivilcoy y Alberti.

Ese tipo de actividad busca ampliar la red de dirigentes y referentes locales que responden al espacio de Kicillof, en un momento en que la provincia comienza a mirar con mayor atención la elección de 2027.

La estrategia no se limita a la instalación de nombres. El desafío consiste en construir una organización con presencia efectiva en los municipios, capaz de disputar espacios políticos y, llegado el momento, acompañar las definiciones electorales del gobernador.

Bianco, sin embargo, intenta mantener un perfil que combine la exposición política con su función institucional. En declaraciones recientes, sostuvo que no pretende modificar sustancialmente la manera en que viene desarrollando su actividad y que continuará con el mismo estilo.

El despliegue territorial cobra relevancia porque la disputa bonaerense todavía tiene varios interrogantes abiertos. Entre ellos aparecen el calendario electoral, el eventual desdoblamiento de los comicios provinciales y el futuro de las PASO. Para 2027 no existe todavía una definición definitiva sobre el mecanismo electoral bonaerense: durante 2026 se presentaron proyectos para modificar el sistema y la Junta Electoral provincial también abrió el debate sobre posibles cambios.

Larroque suma peso como armador

A la tarea de Bianco se agrega la experiencia de Larroque, uno de los dirigentes con mayor recorrido en la construcción política del kirchnerismo y actualmente convertido en uno de los principales operadores del espacio de Kicillof.

Su función excede las fronteras de la provincia. El MDF comenzó a desarrollar una estrategia de expansión nacional y Larroque aparece entre los dirigentes encargados de contribuir a ese armado. La construcción de una estructura federal es uno de los objetivos que el kicillofismo viene planteando para acompañar la proyección presidencial del gobernador.

La estrategia también tiene una dimensión bonaerense: fortalecer dirigentes propios y construir una alternativa competitiva para la sucesión de Kicillof.

En ese marco, Larroque dio una señal política de peso al respaldar a Jorge Ferraresi como posible candidato a gobernador para 2027. El dirigente de Avellaneda dejó su cargo de intendente para avanzar en una recorrida por la Provincia y fortalecer su posicionamiento, una decisión que fue interpretada como uno de los primeros movimientos concretos de la carrera por la gobernación.

Ferraresi no es el único nombre que aparece en la discusión. Dentro del universo cercano a Kicillof también son mencionados Carlos Bianco, Gabriel Katopodis y Julio Alak, mientras que otros sectores del peronismo evalúan sus propias alternativas.

Una interna que comienza a definir posiciones

La construcción del MDF se desarrolla en paralelo con una interna que atraviesa al peronismo bonaerense. Por un lado, el sector alineado con Kicillof intenta consolidar una estructura propia; por otro, el kirchnerismo mantiene capacidad territorial y política a través de dirigentes vinculados a La Cámpora y a otros sectores del peronismo.

En ese contexto, la sucesión del gobernador se convirtió progresivamente en un tema central. Kicillof no puede aspirar a una nueva reelección en 2027 y, además, su nombre comenzó a ser asociado a una eventual candidatura presidencial. Distintos movimientos del MDF apuntan precisamente a construir una estructura que permita sostener ese proyecto más allá del territorio bonaerense.

La definición de las candidaturas, sin embargo, todavía está lejos de resolverse. La ausencia de un mecanismo electoral definido para ordenar las internas agrega incertidumbre a una discusión en la que ya aparecen varios aspirantes.

A nivel nacional, además, el Gobierno de Javier Milei impulsa una reforma electoral que contempla la eliminación de las PASO. El proyecto fue enviado al Congreso en abril, pero hacia fines de julio todavía no contaba con los votos necesarios para su aprobación en el Senado.

En la Provincia, mientras tanto, el panorama es todavía más abierto. La suspensión de las PASO de 2025 fue una decisión excepcional y no significa que el mecanismo haya desaparecido para futuras elecciones. La normativa bonaerense continúa siendo objeto de discusión y existen iniciativas legislativas que plantean distintas modificaciones.

El desafío de ampliar la base

Para Kicillof, el principal desafío político consiste en transformar al MDF en una estructura suficientemente amplia como para competir con fortaleza sin quedar limitada al núcleo de dirigentes más cercanos al gobernador.

La tarea implica sumar intendentes, legisladores, dirigentes territoriales y sectores sociales que permitan ampliar la representación del espacio. Al mismo tiempo, deberá administrar la relación con los sectores del peronismo que actualmente mantienen diferencias con su conducción.

La hoja de ruta trazada para los próximos meses apunta justamente a consolidar el MDF en los distritos bonaerenses y, en paralelo, profundizar la construcción política fuera de la Provincia. Esa doble estrategia fue señalada como una de las prioridades del espacio hasta fin de año.

El movimiento de Ferraresi, el despliegue territorial de Bianco y el rol de Larroque muestran que la disputa por 2027 ya dejó de ser una discusión lejana. Todavía no existen candidaturas definitivas, pero sí comenzaron a aparecer estructuras, nombres y alineamientos.

La incógnita será si Kicillof consigue convertir esa construcción en una fuerza política amplia, capaz de contener a distintos sectores del peronismo, o si la interna termina profundizando la fragmentación. En esa definición estará buena parte de la estrategia con la que el gobernador buscará llegar a 2027.

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