El volcán Puracé volvió a emitir ceniza en medio del terremoto de 7,4 que sacudió a Colombia

El volcán ubicado en el departamento del Cauca registró emisiones de ceniza y gases mientras las autoridades mantienen una vigilancia especial sobre su comportamiento. La presencia de material volcánico obligó a interrumpir temporalmente las operaciones en el aeropuerto de Popayán. El Servicio Geológico Colombiano aclaró que la actividad del volcán y el terremoto corresponden a fenómenos naturales independientes.

La situación en el suroccidente de Colombia se mantiene bajo especial seguimiento luego del fuerte terremoto de magnitud 7,4 registrado este lunes 10 de agosto. En medio de las tareas de evaluación por los daños ocasionados por el movimiento telúrico, el volcán Puracé presentó nuevas emisiones de ceniza y gases, generando preocupación entre las comunidades cercanas y las autoridades.

El Puracé, ubicado en el departamento del Cauca y perteneciente a la cadena volcánica de Los Coconucos, permanece bajo vigilancia debido al incremento de distintos parámetros de su actividad. Entre los indicadores observados se encuentran la sismicidad asociada al sistema volcánico y las características de sus emisiones.

La situación también tuvo consecuencias sobre el transporte aéreo. La presencia de ceniza volcánica en el área llevó a suspender de manera temporal las operaciones del aeropuerto Guillermo León Valencia de Popayán, debido al riesgo que este tipo de material representa para las aeronaves. La ceniza puede afectar componentes de los motores y otros sistemas de las aeronaves, por lo que su presencia en las rutas de vuelo requiere medidas preventivas.

La terminal aérea de Popayán se sumó así a otras instalaciones aeroportuarias que presentaron inconvenientes a raíz del terremoto y de las evaluaciones de seguridad realizadas posteriormente. Las autoridades avanzaron durante la jornada con inspecciones destinadas a determinar el alcance de las afectaciones estructurales provocadas por el sismo.

Qué ocurre con el volcán Puracé

El incremento de la actividad del Puracé es monitoreado de manera permanente por el Servicio Geológico Colombiano. La entidad utiliza diferentes parámetros para evaluar la evolución del sistema volcánico, entre ellos los movimientos sísmicos, las emisiones de gases, las manifestaciones de ceniza y las variaciones térmicas.

El volcán ha atravesado períodos recientes de actividad elevada. De acuerdo con la información institucional del Servicio Geológico Colombiano, el Puracé tuvo períodos de alerta naranja durante 2024 y nuevamente entre noviembre de 2025 y enero de 2026. En ese último episodio se habían observado emisiones de ceniza, incremento de la actividad sísmica y cambios relacionados con la temperatura y los gases emitidos.

La alerta naranja implica que existen cambios importantes en el comportamiento del sistema volcánico y que se requiere un seguimiento reforzado ante la posibilidad de una erupción. No significa necesariamente que una erupción sea inminente, pero sí que las autoridades deben mantener activados los mecanismos de vigilancia y preparación.

El terremoto y el volcán no están directamente relacionados

Uno de los principales interrogantes surgidos durante la jornada fue si el terremoto podía haber provocado las emisiones observadas en el Puracé.

Frente a esta posibilidad, el Servicio Geológico Colombiano señaló que ambos acontecimientos deben considerarse fenómenos independientes. La coincidencia temporal entre el terremoto y la emisión de ceniza no constituye, por sí misma, evidencia de una relación causal.

Por ese motivo, los especialistas continúan analizando por separado la evolución de la actividad sísmica asociada al terremoto y los parámetros propios del sistema volcánico. La vigilancia permitirá determinar si el comportamiento del Puracé mantiene la tendencia registrada durante las últimas semanas o si aparecen nuevos cambios que requieran modificar las medidas preventivas.

Precaución ante la presencia de ceniza

La emisión de material volcánico genera especial atención en las zonas cercanas al volcán y también en el sector aeronáutico. La ceniza puede desplazarse dependiendo de las condiciones meteorológicas y afectar la visibilidad y las operaciones aéreas.

Ante este escenario, las autoridades mantienen el monitoreo de la dispersión del material y recomiendan a la población mantenerse informada mediante los canales oficiales y respetar las indicaciones de los organismos de gestión del riesgo.

El Puracé es un volcán activo con antecedentes de episodios eruptivos y una amplia variedad de productos volcánicos, entre ellos cenizas, gases, flujos de lava, materiales piroclásticos y lahares. Por esa razón, su comportamiento es seguido de manera permanente por los organismos científicos colombianos.

Mientras Colombia continúa evaluando las consecuencias del terremoto de magnitud 7,4, la atención permanece puesta en dos fenómenos que se desarrollan de manera simultánea: por un lado, las tareas de asistencia y revisión de infraestructura afectada por el sismo y, por otro, la vigilancia de la actividad del volcán Puracé.

Las autoridades mantienen el llamado a la calma y a la consulta de información oficial, especialmente en las poblaciones ubicadas dentro del área de influencia del volcán.

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