La empresa de transporte volvió a ofrecer una alternativa directa para quienes se trasladan durante la semana entre distintos puntos del oeste del Conurbano y Capital Federal. La propuesta recupera parte del espíritu de la histórica “Lujanera”, aunque con un recorrido adaptado a la configuración actual del transporte.
La conexión cotidiana entre el oeste del Gran Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires vuelve a contar con una alternativa directa de la mano de Transportes Atlántida. El servicio está orientado principalmente a pasajeros que necesitan trasladarse de lunes a viernes por motivos laborales, educativos y otras actividades habituales.
La propuesta toma como referencia la histórica línea 52, conocida popularmente como “La Lujanera”, uno de los servicios de colectivos más recordados por los vecinos del Oeste. Sin embargo, el esquema actual no reproduce exactamente aquel recorrido, sino que se adapta a las vías de circulación y a la organización vigente del transporte metropolitano.
La antigua línea 52 llegó a unir durante décadas Plaza Miserere, en el barrio porteño de Once, con distintas localidades del oeste bonaerense y con Luján. Su recorrido atravesaba zonas de Tres de Febrero, La Matanza, Morón, Ituzaingó, Merlo, Moreno, General Rodríguez y Luján, entre otros puntos.
Con el paso de los años, aquella conexión sufrió modificaciones, cambios de operadores y finalmente dejó de circular en 2003. La desaparición del servicio generó un fuerte impacto entre los usuarios que dependían de esa alternativa para llegar a la Ciudad de Buenos Aires sin realizar múltiples combinaciones.
Una conexión que vuelve a ganar protagonismo
La recuperación de servicios directos entre el Oeste y Capital adquiere especial importancia para quienes deben trasladarse diariamente. La necesidad de contar con recorridos que reduzcan las combinaciones se hizo particularmente visible en los últimos años, ante las dificultades y variaciones que atraviesan otros medios de transporte del corredor oeste.
Actualmente, Atlántida opera la línea 57, que mantiene diferentes ramales entre Luján, Moreno, Mercedes y la Ciudad de Buenos Aires. Entre ellos se encuentra el servicio expreso hacia Once, identificado por muchos pasajeros con la tradición de “La Lujanera”.
La diferencia principal respecto de la antigua línea 52 está en el trazado. Mientras el histórico servicio utilizaba buena parte de la avenida Rivadavia y atravesaba numerosas localidades del oeste, los recorridos actuales de la línea 57 utilizan principalmente autopistas y corredores rápidos para conectar las cabeceras.
La empresa ya había recuperado servicios expresos en distintos momentos. En noviembre de 2021, por ejemplo, Atlántida anunció la restitución de prestaciones rápidas desde Moreno hacia distintos puntos de la Ciudad y también se informaron servicios expresos de lunes a viernes entre Mercedes y Once, con salidas concentradas en horarios de mayor demanda.
Una historia que todavía permanece en la memoria del Oeste
El nombre “La Lujanera” conserva un fuerte valor simbólico entre los habitantes de la región. Durante buena parte del siglo XX, la línea 52 fue utilizada no solamente por trabajadores, sino también por estudiantes, familias y jóvenes que se desplazaban entre las localidades del Oeste, Luján y la Capital.
La línea llegó a incorporar distintas modalidades de servicio y, durante sus últimos años, tuvo prestaciones rápidas y semirrápidas. Luego de una etapa de dificultades económicas y cambios en su explotación, dejó definitivamente de circular a comienzos de la década de 2000.
En 2007, Atlántida comenzó a operar nuevamente la conexión entre Once y Luján bajo el número 57. Desde entonces, la denominación histórica de “La Lujanera” continuó asociada por los pasajeros a ese recorrido, aunque el servicio actual presenta características diferentes a las de la desaparecida línea 52.
Una alternativa para los viajes cotidianos
El nuevo esquema apunta a recuperar una conexión que resulta especialmente importante durante los días hábiles, cuando miles de personas se movilizan desde el Conurbano hacia la Ciudad de Buenos Aires para trabajar, estudiar o realizar trámites.
La existencia de servicios directos permite reducir tiempos de combinación y facilita los desplazamientos entre las localidades del Oeste y los principales puntos de acceso a Capital Federal. Para los pasajeros habituales, además, representa una alternativa frente a la necesidad de combinar colectivos y trenes para completar un mismo trayecto.
La actualidad del transporte en el corredor oeste mantiene una fuerte dependencia del ferrocarril Sarmiento y de los servicios de colectivos que circulan por autopistas. La desaparición de la antigua línea 52 dejó durante años un vacío en determinados trayectos directos, especialmente para quienes necesitaban conectar Once con localidades intermedias.
En este contexto, el regreso de prestaciones directas de Atlántida vuelve a poner en primer plano una conexión que tiene una larga historia y que continúa siendo reconocida por varias generaciones de pasajeros.
Aunque el recorrido actual no es idéntico al de la legendaria línea 52, la recuperación del vínculo directo entre el Oeste y la Ciudad de Buenos Aires vuelve a instalar una alternativa de transporte pensada para las necesidades de los usuarios que se movilizan durante la semana.
La “Lujanera” original ya no existe como línea 52, pero su nombre y su historia permanecen ligados a uno de los corredores de transporte más importantes del oeste bonaerense. Ahora, los servicios de Atlántida retoman parte de ese legado bajo una modalidad adaptada a las condiciones actuales de movilidad.