El gobernador bonaerense acompañó la tradicional movilización por San Cayetano y cuestionó con dureza al Gobierno de Javier Milei tras la sesión en el Senado. También rechazó el rumbo económico de la administración nacional y repudió el operativo de seguridad desplegado durante la protesta en las inmediaciones del Congreso.
La tradicional movilización de San Cayetano volvió a reunir a miles de trabajadores, organizaciones sociales, sindicatos, movimientos populares y fieles bajo la histórica consigna de «Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo». En ese marco, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, participó de la jornada y aprovechó la ocasión para realizar fuertes definiciones sobre el escenario político nacional.
Durante su recorrido junto a manifestantes y dirigentes gremiales, el mandatario provincial sostuvo que el oficialismo atravesó «una inmensa derrota» en el Senado, al considerar que la oposición logró frenar el avance de iniciativas impulsadas por el Gobierno nacional. Según expresó, el resultado parlamentario reflejó el creciente rechazo a diversas medidas promovidas por la administración de Javier Milei.
Kicillof señaló que el resultado legislativo constituye un mensaje político relevante y remarcó que distintos sectores comenzaron a expresar su desacuerdo con el rumbo elegido por la Casa Rosada. En ese sentido, sostuvo que la situación económica afecta especialmente a trabajadores, jubilados, pequeños comerciantes y sectores productivos.
En paralelo, el gobernador volvió a cuestionar el programa económico impulsado por el Ejecutivo nacional. Consideró que las políticas de ajuste generan una fuerte retracción del consumo, afectan la producción y profundizan las dificultades sociales que atraviesan amplios sectores de la población. También reiteró que la reducción de la inversión pública y los recortes presupuestarios impactan sobre áreas sensibles como la infraestructura, la salud, la educación y las políticas sociales.
Otro de los ejes de sus declaraciones estuvo relacionado con el operativo de seguridad desplegado durante la movilización frente al Congreso Nacional. El mandatario provincial cuestionó la actuación de las fuerzas federales y manifestó su rechazo a la utilización de medidas represivas contra quienes participaron de la protesta.
Las críticas llegaron luego de los incidentes registrados en las inmediaciones del Parlamento, donde efectivos de seguridad avanzaron sobre manifestantes en distintos sectores del centro porteño durante el desarrollo de la jornada.
La movilización de San Cayetano, que cada 7 de agosto convoca a miles de personas, volvió a convertirse en un espacio de reclamo por mejores condiciones laborales, mayor protección social y políticas orientadas al desarrollo productivo. Organizaciones sindicales, movimientos sociales y referentes políticos coincidieron en reclamar respuestas frente al deterioro económico y el aumento de las dificultades que enfrentan numerosos trabajadores.
La presencia de Kicillof en la marcha también se interpretó como un respaldo a esos reclamos y como una nueva señal de confrontación política con el Gobierno nacional, en un contexto marcado por fuertes debates parlamentarios y crecientes tensiones entre la Nación y las provincias.