La casa de estudios manifestó su preocupación por los dichos del Presidente sobre las universidades públicas y solicitó que la Universidad de Buenos Aires emita un pronunciamiento institucional. El Consejo Directivo sostuvo que las afirmaciones oficiales evocan discursos utilizados durante el terrorismo de Estado.
La Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA) expresó un enérgico rechazo a las recientes declaraciones del presidente Javier Milei, quien afirmó que en las universidades nacionales conviven «terroristas disfrazados de estudiantes, de periodistas y de profesores». A través de una resolución impulsada por su Consejo Directivo, la institución manifestó su preocupación por el impacto de esas expresiones sobre la comunidad universitaria y reclamó un pronunciamiento oficial de la Universidad de Buenos Aires.
En el documento aprobado por las autoridades de la Facultad, se sostiene que las afirmaciones presidenciales no solo resultan agraviantes para docentes, investigadores, estudiantes y trabajadores universitarios, sino que además reproducen una retórica que remite a uno de los períodos más oscuros de la historia argentina.
Según la resolución, las acusaciones formuladas por el mandatario constituyen una «copia casi exacta» de expresiones utilizadas durante la última dictadura cívico-militar, particularmente por el entonces dictador Jorge Rafael Videla, quien justificó la persecución y la represión ilegal señalando la existencia de supuestos «enemigos infiltrados» en distintos ámbitos de la sociedad. La Facultad advirtió que ese tipo de discursos estigmatiza a sectores de la comunidad educativa y puede contribuir a generar un clima de hostilidad incompatible con la convivencia democrática.
Desde el Consejo Directivo remarcaron que las universidades públicas representan espacios de formación, investigación científica, debate plural y construcción de conocimiento, pilares fundamentales para el desarrollo democrático del país. En ese sentido, señalaron que cualquier intento de asociar a sus integrantes con actividades terroristas constituye una descalificación generalizada que afecta el prestigio de las instituciones de educación superior.
La resolución también solicita que la Universidad de Buenos Aires adopte una posición institucional frente a las declaraciones presidenciales, con el objetivo de defender la autonomía universitaria, la libertad académica y el respeto hacia toda la comunidad educativa.
El pronunciamiento se suma a una serie de posicionamientos públicos que distintas unidades académicas de la UBA han realizado en los últimos años sobre temas vinculados a la educación pública, la ciencia, el financiamiento universitario y la defensa de los derechos humanos. En reiteradas oportunidades, el Consejo Directivo de Exactas emitió resoluciones institucionales en las que expresó preocupación por medidas del Gobierno nacional y reafirmó su compromiso con la memoria, la verdad, la justicia y la defensa de la universidad pública.
El episodio vuelve a poner en el centro del debate la relación entre el Gobierno nacional y el sistema universitario. Desde el inicio de la actual gestión, las universidades públicas han protagonizado distintos reclamos vinculados al financiamiento, la investigación científica y la situación presupuestaria, mientras continúan reclamando políticas que garanticen el normal funcionamiento de las instituciones y el acceso a una educación superior pública, gratuita y de calidad.