Tras las intensas precipitaciones que afectaron al Área Metropolitana de Buenos Aires y otras provincias, el tiempo seguirá inestable por algunas horas antes del esperado mejoramiento.
El paso del último sistema de tormentas dejó importantes acumulados de lluvia y fuertes ráfagas de viento en distintos sectores del país. Aunque las condiciones comenzaron a mejorar en algunas zonas, el Servicio Meteorológico Nacional continúa monitoreando la evolución del fenómeno y mantiene vigentes alertas por tormentas.
Las advertencias comprenden la posibilidad de lluvias intensas, actividad eléctrica frecuente, caída de granizo y ráfagas de viento que podrían registrarse de manera localizada, por lo que las autoridades insisten en mantener las medidas preventivas hasta que finalice el evento meteorológico.
El organismo explicó que estos fenómenos pueden desarrollarse rápidamente y producir importantes acumulados de agua en cortos períodos, incrementando el riesgo de anegamientos, reducción de la visibilidad y complicaciones para quienes circulen por rutas y calles urbanas.
Frente a este escenario, se recomienda no refugiarse debajo de árboles durante las tormentas eléctricas, retirar objetos que puedan impedir el escurrimiento del agua, evitar cruzar calles inundadas y permanecer en lugares seguros mientras duren las precipitaciones más intensas.
Las perspectivas meteorológicas muestran que la situación tenderá a normalizarse gradualmente con el avance del sistema frontal. El pronóstico prevé que durante la segunda mitad del día las lluvias comiencen a perder intensidad y que el domingo predominen condiciones mucho más estables, con cielo parcialmente nublado y temperaturas propias del invierno.
Los especialistas destacan que, aunque el mejoramiento será progresivo, resulta fundamental seguir consultando las actualizaciones oficiales debido a que las tormentas pueden presentar cambios en su intensidad y desplazamiento.