El PRO ratificó su rechazo a modificar la ley que limita las reelecciones de intendentes en la provincia

La fuerza opositora reafirmó su postura en defensa del límite a los mandatos consecutivos y descartó acompañar cualquier iniciativa que busque habilitar nuevas reelecciones para los jefes comunales bonaerenses. La definición impacta de lleno en el debate político rumbo a las elecciones de 2027.

El debate sobre la posibilidad de modificar la legislación que limita las reelecciones de los intendentes bonaerenses volvió a instalarse en la agenda política, aunque el PRO dejó en claro que no acompañará ninguna iniciativa destinada a eliminar esa restricción.

A través de un pronunciamiento público, el bloque de legisladores provinciales del partido amarillo ratificó su histórica posición en favor de mantener vigente el límite a los mandatos consecutivos en los municipios de la provincia de Buenos Aires. La definición representa un fuerte condicionante para quienes impulsan una reforma legislativa con el objetivo de permitir que los actuales jefes comunales puedan volver a competir en las elecciones de 2027.

Desde el espacio sostuvieron que la normativa vigente constituye una herramienta destinada a fortalecer la calidad institucional, favorecer la alternancia democrática y evitar la concentración prolongada del poder en los gobiernos locales. En ese sentido, remarcaron que retroceder sobre ese principio implicaría debilitar uno de los cambios políticos más importantes impulsados en la provincia durante la última década.

La discusión cobró fuerza luego de que distintos sectores del oficialismo bonaerense manifestaran su intención de revisar la ley que establece un máximo de dos mandatos consecutivos para los intendentes. El gobernador Axel Kicillof y la vicegobernadora Verónica Magario se expresaron a favor de abrir el debate, mientras que algunos jefes comunales vienen reclamando desde hace meses una modificación que les permita presentarse nuevamente en los próximos comicios.

Sin embargo, el escenario legislativo aparece complejo. La falta de consensos dentro del propio oficialismo y la negativa de bloques opositores dificultan la posibilidad de reunir los votos necesarios para avanzar con una reforma. A la postura del PRO también se suman otros espacios que consideran que modificar las reglas electorales en beneficio de quienes actualmente ejercen cargos ejecutivos generaría un fuerte costo político e institucional.

La legislación que limita las reelecciones fue sancionada en 2016 y estableció un tope de dos mandatos consecutivos para intendentes, legisladores provinciales, concejales y consejeros escolares. Posteriormente, una modificación aprobada en 2021 redefinió el modo en que se computan los períodos, por lo que numerosos intendentes que fueron reelectos en 2023 quedarían impedidos de competir nuevamente en 2027 si la norma permanece sin cambios.

De acuerdo con distintos relevamientos, alrededor de 80 de los 135 intendentes bonaerenses se verían alcanzados por la prohibición vigente, motivo por el cual varios sectores políticos buscan alternativas para modificar la ley o encontrar una salida judicial que permita habilitar nuevas postulaciones. No obstante, hasta el momento no existe un consenso suficiente para que esa posibilidad prospere dentro de la Legislatura bonaerense.

Con la decisión anunciada por el PRO, el panorama legislativo se vuelve aún más difícil para quienes impulsan la reforma. La definición del partido opositor no solo reafirma una posición sostenida desde la sanción de la ley, sino que también anticipa que el debate sobre las reelecciones continuará siendo uno de los principales ejes de la política bonaerense de cara al proceso electoral de 2027.

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