Crece el endeudamiento entre repartidores de delivery: las apps ya funcionan como prestamistas

El Banco Central identificó un fuerte aumento de los créditos otorgados por plataformas digitales a sus propios trabajadores, un fenómeno que refleja las dificultades de acceso al financiamiento tradicional.

Las aplicaciones de reparto dejaron de ser únicamente una fuente de ingresos para miles de argentinos y comenzaron a ocupar también el rol de entidades financiadoras. Así lo muestra un reciente análisis del Banco Central, que expone el crecimiento de los préstamos otorgados por las propias plataformas a quienes realizan los repartos.

El estudio señala que durante el último año se disparó la cantidad de repartidores que recurrieron a este tipo de financiamiento, impulsados principalmente por la imposibilidad de acceder a créditos bancarios tradicionales y la necesidad de mantener en funcionamiento sus herramientas de trabajo.

A diferencia de un banco, las empresas tecnológicas evalúan el comportamiento digital de cada trabajador. El rendimiento dentro de la aplicación, la continuidad laboral y otros indicadores reemplazan al tradicional historial crediticio utilizado por las entidades financieras.

Esta modalidad permitió ampliar el acceso al crédito para trabajadores informales o independientes, aunque también abrió un debate sobre la transparencia de las condiciones de financiamiento y el nivel de intereses aplicados.

Gran parte de los préstamos se utiliza para reparar motocicletas, renovar bicicletas, adquirir teléfonos celulares o cubrir gastos de mantenimiento indispensables para continuar realizando entregas. De esta manera, el crédito termina siendo una herramienta para sostener la actividad económica diaria.

Desde distintos sectores sindicales advierten que algunos trabajadores acumulan niveles de deuda difíciles de afrontar y reclaman que exista un mayor control estatal sobre este mercado financiero que opera dentro del ecosistema de las aplicaciones.

El fenómeno forma parte del crecimiento de la economía de plataformas en Argentina, donde miles de personas encontraron una salida laboral durante los últimos años. Sin embargo, la expansión del empleo digital también genera nuevos desafíos vinculados con la protección laboral, la inclusión financiera y las condiciones de acceso al crédito.

Los informes del Banco Central muestran que los proveedores no bancarios de crédito vienen ganando protagonismo dentro del sistema financiero argentino, especialmente entre sectores que históricamente tuvieron dificultades para acceder al financiamiento formal.

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