Aunque el receso escolar ya comenzó en varias provincias argentinas, los principales destinos turísticos del litoral bonaerense registran un nivel de reservas muy por debajo de lo esperado. Prestadores del sector advierten por una temporada invernal con baja actividad.
La Costa Atlántica enfrenta un invierno con pocas reservas y crece la incertidumbre en el sector turístico
Las vacaciones de invierno ya comenzaron en varias provincias del país, entre ellas Córdoba, Mendoza, Santa Fe y Entre Ríos. Sin embargo, el movimiento turístico que tradicionalmente acompaña esta época del año todavía no se refleja en los principales destinos de la Costa Atlántica bonaerense, donde empresarios, comerciantes y prestadores de servicios manifiestan una creciente preocupación por el bajo nivel de reservas.
Según referentes del sector, la ocupación hotelera se encuentra considerablemente por debajo de los porcentajes registrados en temporadas anteriores. A pocos días del inicio del receso escolar en la provincia de Buenos Aires y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, existe expectativa por un posible incremento de visitantes de último momento, aunque el panorama continúa siendo incierto.
Entre los factores que explican la caída de la demanda aparecen la pérdida del poder adquisitivo de muchas familias, el aumento de los costos vinculados a viajar y alojarse, y la decisión de numerosos turistas de reducir la cantidad de días de descanso o directamente suspender sus vacaciones.
Localidades como Mar del Plata, Villa Gesell, Pinamar, San Bernardo, Santa Teresita, Cariló, Miramar y Necochea esperan que las reservas de último momento permitan mejorar la ocupación. No obstante, desde cámaras hoteleras y asociaciones turísticas reconocen que las consultas son inferiores a las registradas durante el mismo período del año pasado.
Otro fenómeno que impacta en el sector es el cambio en los hábitos de consumo. Muchos viajeros optan por organizar escapadas más cortas, buscar promociones de último momento o elegir alojamientos más económicos para reducir gastos. Incluso algunos turistas priorizan destinos cercanos para evitar el costo del combustible y los peajes.
Desde distintos municipios costeros se impulsan actividades recreativas, propuestas gastronómicas, eventos culturales y promociones para incentivar la llegada de visitantes durante el receso invernal. La intención es ofrecer alternativas atractivas para las familias y sostener el movimiento económico de comercios, hoteles, restaurantes y emprendimientos vinculados al turismo.
Especialistas del sector señalan que el turismo interno atraviesa un contexto desafiante. El incremento de tarifas en servicios, transporte y alojamiento modificó las decisiones de viaje de los argentinos, generando una temporada de invierno con expectativas moderadas en buena parte del país.
Mientras tanto, los operadores turísticos mantienen la esperanza de que el comienzo de las vacaciones en Buenos Aires —el distrito que mayor cantidad de turistas aporta a la Costa Atlántica— permita revertir parcialmente el escenario durante las próximas semanas. Aun así, coinciden en que la recuperación dependerá en gran medida de las reservas espontáneas y de las promociones que continúen ofreciendo los distintos establecimientos.