El frío extremo obliga a restringir la venta de GNC en gran parte de la provincia de Buenos Aires

La fuerte demanda de gas para calefacción llevó a las distribuidoras a aplicar limitaciones en numerosas estaciones de servicio, con el objetivo de asegurar el abastecimiento a hogares, hospitales y otros usuarios prioritarios.

La intensa ola de frío que atraviesa la provincia de Buenos Aires y gran parte del país volvió a poner bajo presión al sistema de distribución de gas natural. Como consecuencia, numerosas estaciones de servicio debieron restringir o suspender temporalmente la venta de Gas Natural Comprimido (GNC) para garantizar el suministro destinado a los usuarios residenciales.

La medida afecta principalmente a las estaciones que operan bajo contratos denominados “interrumpibles”, una modalidad que permite a las distribuidoras limitar el servicio cuando se registra una demanda excepcionalmente alta. Durante los períodos de bajas temperaturas, el consumo domiciliario aumenta considerablemente debido al uso intensivo de sistemas de calefacción, por lo que el abastecimiento a los hogares tiene prioridad dentro del esquema energético nacional.

Según fuentes del sector, las restricciones fueron implementadas por distintas distribuidoras de gas en diversas localidades bonaerenses. En algunos casos, las estaciones dejaron de despachar GNC por completo, mientras que otras continúan operando con cupos limitados o bajo estrictos controles de consumo.

Las complicaciones no son nuevas. Cada invierno, cuando las temperaturas descienden de manera abrupta, el sistema energético enfrenta picos de demanda que obligan a adoptar medidas extraordinarias para preservar la presión en los gasoductos y evitar inconvenientes en el suministro residencial. Este año, la situación volvió a repetirse debido al ingreso anticipado de masas de aire polar y al incremento sostenido del consumo de gas en los hogares.

La decisión genera preocupación entre taxistas, remiseros, transportistas y conductores particulares que utilizan GNC como combustible habitual debido a su menor costo en comparación con la nafta y el gasoil. En varias ciudades ya se registraron largas filas en las estaciones que mantienen el servicio activo, mientras que otras permanecen sin expendio hasta nuevo aviso.

Especialistas del sector energético explican que el sistema prioriza el abastecimiento de la denominada “demanda prioritaria”, integrada por viviendas, hospitales, escuelas y otros servicios esenciales. Por ese motivo, cuando el consumo alcanza niveles críticos, las primeras restricciones suelen recaer sobre industrias y estaciones de servicio que cuentan con contratos interrumpibles.

Mientras continúe la ola polar, las distribuidoras monitorean de manera permanente la evolución de la demanda para determinar si las restricciones deben mantenerse o ampliarse. La normalización del servicio dependerá en gran medida de las condiciones climáticas y de la reducción en el consumo residencial durante los próximos días.

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