El gremio reclama un salario inicial de $2.800.000 y cuestiona la propuesta presentada por las empresas del sector. La negociación continúa bajo fuerte tensión y no descartan retomar las medidas de fuerza.
La negociación paritaria de la industria aceitera atraviesa uno de sus momentos más delicados. La Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina, encabezada por Daniel Yofra, rechazó la oferta salarial presentada por la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y advirtió que, si no se alcanza un entendimiento en las próximas reuniones, el sector avanzará con una huelga general.
El conflicto se profundizó tras la última audiencia paritaria, en la que las empresas propusieron un esquema de actualización mensual de los salarios vinculado al índice de inflación. Sin embargo, desde el sindicato consideraron insuficiente esa alternativa y reiteraron su exigencia de establecer un salario básico inicial de $2.800.000 para los trabajadores del sector.
Según explicó Yofra, el reclamo salarial se sustenta en el concepto de Salario Mínimo, Vital y Móvil establecido en el artículo 14 bis de la Constitución Nacional y en la Ley de Contrato de Trabajo. El dirigente sostuvo que el monto solicitado surge de estudios elaborados por la organización sindical para garantizar que los trabajadores puedan cubrir necesidades esenciales, como alimentación, vivienda, educación, salud, transporte, recreación y vacaciones.
La Federación Aceitera remarcó que los salarios alcanzados por la actividad son el resultado de años de negociación y conflictos gremiales. Actualmente, el salario inicial del sector se ubica en $2.344.000, cifra acordada en la última revisión paritaria de enero de 2026, uno de los ingresos más altos dentro de la industria argentina.
Pese a ello, el gremio sostiene que la aceleración del costo de vida obliga a una nueva actualización que preserve el poder adquisitivo de los trabajadores. Desde la conducción sindical afirmaron que no aceptarán propuestas que impliquen una pérdida real de los ingresos y remarcaron que, en caso de persistir las diferencias con las cámaras empresarias, las bases respaldarán la implementación de nuevas medidas de fuerza.
La continuidad de las negociaciones será determinante para evitar un escenario de conflicto que podría afectar la actividad de uno de los sectores más importantes del complejo agroexportador argentino. Mientras tanto, la expectativa está puesta en las próximas audiencias convocadas por la Secretaría de Trabajo, donde ambas partes intentarán acercar posiciones para destrabar una paritaria que, por el momento, permanece sin acuerdo.