La actriz, cantante y exvedette fue encontrada sin vida en su departamento del barrio porteño de Palermo. Con más de seis décadas de carrera, dejó una huella en el teatro, el cine y la televisión argentina.
El mundo artístico argentino atraviesa una jornada de profundo pesar tras conocerse el fallecimiento de María Rosa Fugazot. La reconocida actriz murió a los 83 años y fue hallada sin vida en su vivienda ubicada en el barrio de Palermo, en la Ciudad de Buenos Aires. Según trascendió, personal policial y médicos del SAME acudieron al lugar luego de un llamado de emergencia que alertaba sobre una persona descompensada. Allí se constató el deceso de la artista. La investigación quedó en manos de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 12, que dispuso actuaciones para determinar las causas de la muerte.
La noticia generó una inmediata conmoción entre colegas, productores y seguidores que durante décadas acompañaron la carrera de una de las figuras más reconocidas del espectáculo nacional. Fugazot desarrolló una extensa actividad profesional que atravesó generaciones y distintos formatos artísticos, desde el teatro de revista hasta las ficciones televisivas más exitosas de los últimos años.
Nacida el 20 de diciembre de 1942, creció en una familia estrechamente vinculada al ambiente artístico. Era hija del cantante y actor uruguayo Roberto Fugazot y de la actriz y vedette María Esther Gamas, una herencia cultural que marcó desde temprano su vocación por los escenarios. Desde sus primeros pasos en la década de 1960 comenzó a construir una carrera propia que la convirtió en una de las artistas más versátiles del país.
Su popularidad se consolidó durante las décadas de 1970 y 1980, período en el que participó de numerosas producciones teatrales, cinematográficas y televisivas. Compartió proyectos con figuras emblemáticas de la escena nacional y se destacó tanto por su capacidad para la comedia como por sus interpretaciones dramáticas. A lo largo de su trayectoria también desarrolló una importante labor como cantante y vedette, convirtiéndose en un rostro habitual de la televisión argentina.
En los años más recientes continuó vigente gracias a sus participaciones en exitosas producciones televisivas. Entre sus trabajos más recordados aparecen ficciones como El puntero (2011), Sos mi hombre (2012), Los Roldán y El día que me quieras (1994), además de numerosas obras teatrales que la mantuvieron activa sobre los escenarios hasta etapas avanzadas de su vida profesional.
La muerte de Fugazot se produce además en un contexto personal especialmente doloroso. Hace menos de un año había atravesado la pérdida de su hijo, el actor y director René Bertrand, un golpe emocional que ella misma había reconocido como uno de los momentos más difíciles de su vida. Diversos allegados señalaron en aquel entonces el profundo impacto que esa ausencia tuvo en la artista.
Mientras se esperan mayores precisiones sobre las circunstancias de su fallecimiento y los detalles de su despedida, las redes sociales comenzaron a llenarse de mensajes de afecto y reconocimiento. Compañeros de trabajo, admiradores y referentes de la cultura argentina recordaron su talento, profesionalismo y extensa contribución al espectáculo nacional.
Con más de sesenta años de actividad ininterrumpida, María Rosa Fugazot deja un legado artístico que atravesó distintas generaciones y que permanecerá en la memoria del público argentino a través de sus innumerables personajes en el teatro, el cine y la televisión.