Las boletas de electricidad y gas volverán a subir desde el próximo mes, con incrementos que superan el 4% en los principales servicios del Área Metropolitana de Buenos Aires.
El Gobierno nacional confirmó un nuevo ajuste en las tarifas de los servicios públicos que comenzará a regir en junio y alcanzará tanto a la electricidad como al gas natural. La actualización impactará en los usuarios residenciales del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y forma parte del esquema de recomposición tarifaria impulsado por la administración nacional para reducir subsidios y avanzar hacia un esquema de precios más cercano a los costos reales de generación y distribución.
De acuerdo con las resoluciones publicadas por los organismos reguladores y la Secretaría de Energía, las facturas de electricidad de los usuarios de Edenor y Edesur tendrán un incremento superior al 4,5%, mientras que las boletas de gas registrarán una suba cercana al 4,4% en compañías como Metrogas y Naturgy.
El ajuste se suma a una serie de aumentos aplicados durante los últimos meses en distintos servicios esenciales, en medio de un escenario de inflación todavía elevada y una política oficial orientada a disminuir el peso de los subsidios estatales sobre las tarifas energéticas.
En el caso de la electricidad, las actualizaciones alcanzan tanto el valor mayorista de la energía como los componentes vinculados al transporte y distribución. De esta manera, el impacto final variará según el nivel de consumo y la categoría de segmentación de cada usuario. Los hogares de ingresos altos continúan afrontando menores niveles de subsidio, mientras que los sectores de ingresos bajos y medios mantienen parte de la asistencia estatal, aunque con revisiones periódicas.
Para el servicio de gas natural, el incremento autorizado también responde a la actualización de costos de transporte y distribución, además de la adecuación del precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), referencia utilizada para calcular buena parte de las tarifas finales.
Desde el Ejecutivo sostienen que estas medidas buscan garantizar el funcionamiento del sistema energético y generar previsibilidad para las empresas del sector. Sin embargo, el nuevo ajuste genera preocupación entre usuarios residenciales y comerciantes, que advierten sobre el impacto acumulativo de los aumentos en los gastos mensuales.
Especialistas en energía remarcan que el proceso de actualización tarifaria continuará durante los próximos meses, ya que el Gobierno mantiene la intención de reducir gradualmente los subsidios económicos destinados al sector. En paralelo, distintas asociaciones de consumidores vienen reclamando mecanismos que contemplen el poder adquisitivo de los hogares y eviten un deterioro mayor en la capacidad de pago de las familias.
Con este nuevo incremento, las facturas de servicios públicos volverán a presionar sobre el presupuesto doméstico en junio, en un contexto marcado por la caída del consumo y la persistente pérdida del poder de compra de los salarios.