Tres empresarios cuestionaron la legalidad de sus propias declaraciones como “arrepentidos” y señalaron presiones durante la instrucción de la causa. El rol de funcionarios judiciales vuelve a quedar bajo la lupa.
El juicio oral vinculado a la investigación conocida como Causa Cuadernos sumó un nuevo foco de controversia luego de que tres empresarios que participaron como imputados colaboradores aseguraran haber declarado bajo presión. Según sus testimonios, las confesiones que realizaron durante la etapa de instrucción no habrían sido voluntarias, sino condicionadas por el temor a quedar detenidos.
Los señalamientos apuntan directamente al accionar del entonces juez federal Claudio Bonadio y del fiscal Carlos Stornelli, quienes llevaron adelante la investigación en su etapa inicial. De acuerdo con lo expuesto en el juicio, los empresarios sostuvieron que las versiones que brindaron incluían datos inexactos o directamente falsos, incorporados bajo un contexto que describieron como coercitivo.
Declaraciones cuestionadas y documentación previa
Uno de los elementos más relevantes que surgieron en las audiencias es que los tres empresarios dejaron constancia, mediante actas certificadas por escribanos, de su situación antes de acogerse a la figura del “arrepentido”. En esos documentos, habrían anticipado que sus futuras declaraciones no reflejarían necesariamente la realidad de los hechos, sino una estrategia para evitar la prisión preventiva.
Este punto reaviva el debate sobre la aplicación de la ley del imputado colaborador en Argentina, una herramienta judicial que permite reducir penas a cambio de información relevante. Especialistas en derecho penal han señalado en diversas oportunidades que su implementación requiere estrictos controles para garantizar que no existan presiones indebidas que afecten la veracidad de los testimonios.
Impacto institucional y reacción judicial
Pese a la gravedad de las acusaciones, durante el desarrollo del juicio se habría impedido avanzar con denuncias formales contra el fiscal Stornelli, quien continúa en funciones. Esta decisión generó cuestionamientos tanto dentro como fuera del ámbito judicial, ya que limita la posibilidad de investigar posibles irregularidades en la obtención de pruebas clave.
El proceso por los Cuadernos, que investiga presuntos circuitos de recaudación ilegal vinculados a la obra pública durante gobiernos anteriores, ha sido uno de los expedientes más resonantes de los últimos años en el país. La credibilidad de las declaraciones de los arrepentidos resulta central para sostener la acusación, por lo que estos nuevos planteos podrían tener implicancias significativas en el desarrollo del juicio.
Un caso que redefine el uso de los “arrepentidos”
El episodio abre interrogantes sobre los límites éticos y legales en la obtención de testimonios dentro de causas de alto impacto. Juristas y analistas coinciden en que, de comprobarse las denuncias, se pondría en tela de juicio no solo la actuación de los funcionarios involucrados, sino también la validez de parte de la prueba reunida.
Mientras el juicio continúa, el tribunal deberá evaluar el peso de estas declaraciones y determinar si afectan la consistencia del caso. En paralelo, el debate público sobre el funcionamiento del sistema judicial y las garantías procesales vuelve a ocupar un lugar central en la agenda.