Organismos de derechos humanos, sindicatos y agrupaciones políticas protagonizarán una nueva jornada de movilización en conmemoración del Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia. La Plaza de Mayo volverá a ser el epicentro, con un acto central cargado de simbolismo a medio siglo del quiebre institucional.
A cinco décadas del último golpe de Estado en Argentina —ocurrido el 24 de marzo de 1976—, distintas organizaciones sociales, políticas y sindicales se preparan para una jornada de movilización masiva en la Ciudad de Buenos Aires y en numerosos puntos del país. La conmemoración del Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia tendrá este año un significado especial por el 50° aniversario del inicio de la última dictadura cívico-militar, que dejó un saldo de miles de víctimas, desapariciones forzadas y profundas heridas en la sociedad argentina.
Como ocurre cada año, la convocatoria principal se desarrollará en Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada, donde se espera una importante concurrencia a partir del mediodía. Diversos sectores confluirán desde distintos puntos de la ciudad, en una jornada que combinará memoria histórica, reclamos actuales y expresiones culturales.
Acto central y principales referentes
El acto principal está previsto para las 16:30, con la participación de destacadas figuras de los organismos de derechos humanos como Estela de Carlotto, Adolfo Pérez Esquivel y Taty Almeida, entre otros referentes históricos.
Se anticipa que los discursos pondrán el foco tanto en la reivindicación de las políticas de memoria, verdad y justicia como en críticas hacia el rumbo actual del gobierno nacional encabezado por Javier Milei, especialmente en lo referido a derechos humanos.
Convocatorias y recorridos
Las organizaciones convocaron a concentrarse desde el mediodía en las inmediaciones de la plaza. En paralelo, agrupaciones políticas y sociales realizarán sus propias columnas y recorridos. Entre ellas, la organización La Cámpora iniciará su tradicional marcha desde el Espacio Memoria y Derechos Humanos (ex ESMA), en el barrio porteño de Núñez, a partir de las 9:00.
Por su parte, la CGT convocó a sus afiliados a concentrarse a las 14:00 en la intersección de Diagonal Sur y Bolívar, reafirmando en un comunicado que “la memoria no se negocia” y que la lucha por los derechos humanos continúa vigente. En la misma línea, gremios como la UOM difundieron su adhesión a la movilización junto a organismos históricos.
Actividades previas y campañas
En los días previos, se desarrollaron diversas iniciativas conmemorativas en distintos espacios del país. Entre ellas, la campaña “Florecerán pañuelos”, impulsada por Abuelas de Plaza de Mayo, propuso intervenir pañuelos blancos con mensajes, dibujos y símbolos como forma de mantener viva la memoria colectiva y multiplicar las historias en cada rincón del territorio.
Asimismo, durante el fin de semana se llevó a cabo el Festival Feria y Memoria en el predio de la ex ESMA, con actividades culturales, música en vivo y espacios de reflexión, donde también participaron referentes históricos de los derechos humanos.
Una fecha que interpela al presente
El 24 de marzo se ha consolidado como una de las fechas más significativas del calendario argentino. Desde su institucionalización en 2002 y su carácter de feriado nacional desde 2006, la jornada convoca cada año a miles de personas que se movilizan bajo las consignas de memoria, verdad y justicia.
A 50 años del golpe, la conmemoración no solo recuerda el pasado, sino que también reabre debates sobre el presente y el futuro de las políticas de derechos humanos en el país, en un contexto político y social que vuelve a poner estos temas en el centro de la escena pública.