La central obrera resolvió una huelga nacional de 24 horas que coincidirá con el tratamiento legislativo del proyecto impulsado por el Gobierno. La medida será la cuarta protesta general durante la gestión de Javier Milei y busca expresar el rechazo sindical a los cambios propuestos en el régimen laboral.
La Confederación General del Trabajo (CGT) confirmó la convocatoria a un paro general de 24 horas que se realizará el mismo día en que la Cámara de Diputados trate la reforma laboral impulsada por el oficialismo. La decisión fue adoptada este lunes durante una reunión virtual del Consejo Directivo de la central sindical, ante la posibilidad de que el proyecto avance en el Congreso en los próximos días.
La medida de fuerza, que no incluiría movilización, apunta a paralizar las actividades en todo el país como señal de rechazo a la iniciativa legislativa, cuya discusión en el recinto podría concretarse el 19 o el 25 de febrero, según el cronograma parlamentario en evaluación.
Decisión sindical y contexto político
La resolución fue tomada por la conducción cegetista integrada, entre otros dirigentes, por Octavio Argüello, Jorge Sola y Cristian Jerónimo, quienes coincidieron en avanzar con una protesta nacional frente al avance del proyecto oficial. La reunión se convocó de manera anticipada y con carácter urgente ante la posibilidad de que el oficialismo reúna los votos necesarios para habilitar la sesión en la Cámara baja.
El paro representará la cuarta huelga general impulsada por la CGT desde el inicio de la actual administración nacional, en un contexto de creciente tensión entre el Gobierno y los sindicatos por el rumbo de las reformas económicas y laborales.
Los puntos en discusión de la reforma laboral
El proyecto promovido por el Ejecutivo propone modificaciones significativas en el esquema laboral vigente. Entre los aspectos que generan mayor rechazo sindical se encuentran cambios en el sistema de indemnizaciones, ajustes en las condiciones de contratación, la implementación de mecanismos de flexibilización de la jornada laboral y modificaciones vinculadas al derecho de huelga y a las licencias laborales.
Desde el oficialismo, la reforma es presentada como una herramienta para reducir la informalidad, simplificar las relaciones laborales y fomentar la creación de empleo formal. Sin embargo, sectores gremiales y parte de la oposición sostienen que los cambios implican una pérdida de derechos adquiridos y una alteración del equilibrio en la negociación entre trabajadores y empleadores.
Un escenario de presión previo al debate
La convocatoria al paro se inscribe en un clima de presión política y sindical previo al tratamiento parlamentario. En los últimos días, distintos gremios habían reclamado medidas más contundentes frente al avance legislativo del proyecto, lo que aceleró la definición de la central obrera.
De concretarse la sesión en Diputados, la huelga nacional coincidirá con una instancia clave del debate sobre la reforma laboral, transformándose en una señal de fuerte posicionamiento del movimiento sindical frente a una de las principales iniciativas del Gobierno en materia económica y laboral.