Acuerdo salarial en Santa Fe: tras el anuncio del aumento, la policía levantó la protesta y retomó sus tareas

Luego de varios días de tensión y reclamos por mejoras salariales y condiciones laborales, el gobierno provincial confirmó una recomposición de haberes que fija un nuevo piso salarial para el personal policial. La medida permitió desactivar la protesta que tenía epicentro en Rosario y normalizar el servicio.

La crisis que atravesaba la Policía de Santa Fe comenzó a descomprimirse tras el anuncio del gobernador Maximiliano Pullaro de un incremento salarial para todo el personal de las fuerzas de seguridad provinciales. La decisión oficial, que estableció un nuevo piso de ingresos, derivó en el levantamiento de la protesta que efectivos y familiares mantenían frente a la Jefatura policial de Rosario y el regreso a las funciones habituales.

El conflicto se había intensificado durante los últimos días a partir del malestar de los agentes por los niveles salariales, las condiciones de trabajo y la falta de respuestas concretas. Las manifestaciones incluyeron concentraciones, reclamos públicos y un masivo “sirenazo”, en un contexto de creciente tensión que puso en foco la situación interna de la fuerza.

En una conferencia de prensa, el mandatario provincial anunció que ningún integrante de la policía ni del servicio penitenciario percibirá un salario inferior a 1.350.000 pesos, medida que alcanza también al personal técnico, administrativo y a quienes cumplen funciones en el sistema de emergencias 911. La actualización salarial se formalizó mediante un decreto y comenzó a regir desde febrero.

Según detalló el gobierno santafesino, el nuevo esquema incorpora adicionales vinculados a la garantía de la canasta básica y mejoras en conceptos específicos, lo que eleva el ingreso mínimo para efectivos en tareas operativas a cifras superiores a los 1.438.000 pesos mensuales. Además, se prevén adicionales según el nivel de riesgo y las funciones desempeñadas, con montos mayores para quienes cumplen tareas de calle o conducen móviles policiales.

Tras conocerse la propuesta, los efectivos que se encontraban manifestando en la zona de Ovidio Lagos al 5200 celebraron el anuncio y resolvieron finalizar la medida de fuerza. El levantamiento de la protesta permitió restablecer la actividad normal en la fuerza luego de más de 36 horas de conflicto que había generado preocupación por la seguridad en distintas localidades de la provincia.

Pullaro sostuvo que la recomposición salarial implicó un importante esfuerzo financiero para la administración provincial y defendió las políticas implementadas en materia de bienestar del personal. En ese marco, remarcó la continuidad de programas de asistencia psicológica para integrantes de la policía y del servicio penitenciario, al tiempo que aseguró que se evaluará ampliar los equipos profesionales destinados a la atención de la salud mental.

El gobernador también cuestionó interpretaciones sobre los ingresos de la fuerza y señaló que existieron distorsiones en los datos difundidos durante el conflicto. No obstante, reconoció que el reclamo tenía fundamentos y que debía ser atendido para garantizar condiciones laborales acordes a la función que desempeñan los agentes.

Con el acuerdo alcanzado, el Ejecutivo provincial logró encauzar una situación que había escalado rápidamente y que puso en evidencia las tensiones salariales dentro de las fuerzas de seguridad. Mientras tanto, el gobierno anticipó que continuará monitoreando la evolución de los ingresos y las condiciones de trabajo en un escenario económico marcado por la inflación y la presión sobre las cuentas públicas.

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