Influencers libertarios y poder: quiénes son los nuevos rostros digitales que Milei recibió en la Casa Rosada

Con miles de seguidores, mensajes coordinados y una fuerte presencia en redes sociales, un grupo de creadores de contenido afines al oficialismo se consolida como actor clave en la disputa política digital. Se presentan como ciudadanos comunes, niegan recibir financiamiento y aseguran librar una “batalla cultural”. Pero el fenómeno abre interrogantes inevitables: ¿trabajan ad honorem? ¿Cuánto le cuesta —o le costará— a la sociedad argentina este engranaje comunicacional que busca moldear opiniones y emociones en un clima de alta polarización?

El 8 de enero, la Casa Rosada abrió sus puertas a un grupo poco habitual: no se trató de dirigentes partidarios ni de funcionarios, sino de influencers libertarios que construyen discurso político desde TikTok, X, Instagram, Facebook y YouTube. Sus cuentas, en conjunto, reúnen entre cientos de miles y hasta medio millón de seguidores. Desde allí, impulsan narrativas favorables al gobierno de Javier Milei y confrontan de manera sistemática con el kirchnerismo y otras expresiones opositoras.

Ellos mismos se definen como protagonistas de una “batalla cultural” que se libra en el ecosistema digital. Sin embargo, detrás de la espontaneidad que dicen encarnar, aparece una estructura aceitada: coordinación de mensajes, publicaciones cruzadas, menciones permanentes entre sí y una organización interna que excede la simple afinidad ideológica.

Una red organizada y con liderazgo definido

Un relevamiento de sus redes sociales muestra patrones claros de acción colectiva. Videos replicados en simultáneo, reels en colaboración y consignas que se repiten casi calcadas forman parte de la estrategia. A eso se suma un grupo de WhatsApp donde se planifican contenidos y acciones. Dentro de ese espacio, varios de los participantes reconocen a Marina Biagetti como figura central: organizadora del encuentro con el Presidente y referente del grupo.

Biagetti, comunicadora y analista política oriunda de Junín, cuenta con decenas de miles de seguidores en TikTok, X e Instagram. Es colaboradora habitual de medios digitales afines al oficialismo y participa activamente en el armado libertario. Según relatan distintos integrantes, el vínculo con Milei se fortaleció luego de la viralización de un himno dedicado al mandatario, que circuló con fuerza en redes a fines de 2025 y fue amplificado por el propio Presidente.

¿Militancia digital sin dinero?

Consultados sobre su rol, la mayoría de los influencers sostiene que no cobra por su actividad en redes ni tiene cargos en el Estado. Aseguran trabajar en el sector privado, no estar afiliados formalmente a La Libertad Avanza y actuar por convicción personal. No obstante, algunos ya tuvieron pasos concretos por la política partidaria, como Geraldine Prais —conocida como “La Tatuada”—, candidata a concejala en 2025.

Aquí emerge uno de los interrogantes centrales del fenómeno: los nuevos libertarios que hoy se ven confrontar en redes, ¿realmente trabajan ad honorem? La duda persiste. Más aún cuando sus mensajes buscan influir de manera directa sobre miles de personas, muchas de ellas atravesadas por el enojo, la frustración y el hartazgo social. ¿Cuánto más le saldrá a los argentinos que estos creadores de contenido defiendan al gobierno e intenten conducir el pensamiento colectivo en un escenario marcado por el odio y la polarización?

Quién es quién en el ecosistema libertario digital

El grupo está compuesto por perfiles diversos en edad, formación y trayectoria:

  • Juan Manuel Uriarte, electricista industrial y gestor de proyectos, con militancia territorial en CABA.
  • Jimena Etchevarría, licenciada en Comunicación Audiovisual y directora creativa con pasado en televisión.
  • Gabriel Kalenberg, comunicador social, comediante y activista provida con experiencia en radio y TV.
  • Alejandra Morsicato, abogada cordobesa, asesora legal y administradora de consorcios.
  • Flavio Arenales, tuitero conocido por el lema “Las Fuerzas del Cielo”, con un discurso que mezcla política y espiritualidad.
  • Cinthya Laurencio, profesora de artes, creadora de contenidos políticos y culturales.
  • Graciela Travaglini, ex trabajadora de la educación privada, con fuerte llegada en TikTok.
  • Carlos Carosia, influencer futbolero que combina militancia digital y cultura barrial.
  • Samantha Aquino, creadora salteña enfocada en humor político y actualidad.
  • Damián “El Tío Tepa” Acosta, ejecutivo del sector automotor con gran presencia en TikTok.
  • Leonardo Griffo, mendocino, personal trainer y militante libertario de impronta religiosa.
  • Alejandro César, relator deportivo y auditor mutual, con discurso abiertamente anticomunista.
  • Nicolás Abrazo, especialista en UX/UI con foco en el conurbano bonaerense.
  • Eric Acosta, licenciado en Nutrición, deportista y activo promotor del ideario libertario.
  • Geraldine Prais, activista por los derechos animales y ex candidata local.
  • Nicolás Sosa, entrenador y ex integrante de LLA, hoy vinculado a “Las Fuerzas del Cielo”.

El impacto real de la “batalla cultural”

Especialistas advierten que este tipo de articulación genera un efecto de sobrerrepresentación: actores muy activos digitalmente logran ocupar un espacio desproporcionado en la conversación pública. Los algoritmos potencian esa repetición y simultaneidad, amplificando mensajes que terminan instalándose como dominantes, más allá de su peso real en la sociedad.

Así, lo que se presenta como militancia espontánea y ciudadana se transforma en un dispositivo de influencia política de alto impacto. En tiempos donde la discusión pública se juega cada vez más en pantallas y emociones, el fenómeno de los influencers libertarios abre un debate inevitable sobre transparencia, poder y el verdadero costo social de la comunicación política digital.

Fuente: chequeado.com

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