Febrero vuelve a presionar el consumo: uno por uno, los aumentos que impactan en el presupuesto

Transporte, servicios públicos, alquileres y salud registrarán nuevas subas desde el segundo mes del año, en un contexto de inflación que muestra una leve desaceleración pero sigue golpeando el bolsillo.

Febrero llegará con una nueva batería de incrementos que obligará a recalcular gastos en millones de hogares argentinos. Aunque las estimaciones privadas anticipan una moderación del ritmo inflacionario —luego del 2,8% registrado en diciembre—, el segundo mes del año estará marcado por ajustes en rubros clave como el transporte, los servicios públicos, los alquileres y la medicina prepaga.

Uno de los primeros impactos se sentirá en el transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). En la Ciudad de Buenos Aires, las líneas de colectivo que circulan dentro del distrito aplicarán un aumento del 4,8%. De esta manera, el boleto mínimo —para recorridos de hasta tres kilómetros— pasará de $620,07 a $650,11 con la tarjeta SUBE registrada. Para los tramos siguientes, las tarifas quedarán establecidas en $722,38 (de 3 a 6 km), $778,04 (de 6 a 12 km) y $833,76 (de 12 a 27 km).

En el conurbano bonaerense, las líneas de colectivo tendrán una suba del 4,5%. El viaje mínimo aumentará de $685,11 a $721,08, mientras que el tramo de 3 a 6 kilómetros costará $803,29. A su vez, los recorridos de 6 a 12 km se ubicarán en $865,17; los de 12 a 27 km en $927,12; y los trayectos de más de 27 kilómetros alcanzarán los $988,63.

El ajuste en movilidad no se limita a los colectivos. El pasaje de subte también registrará un incremento y pasará de $1.260 a $1.320, sumando presión al gasto cotidiano de quienes utilizan este medio de transporte a diario.

Otro rubro sensible es el de la vivienda. Los contratos de alquiler que aún se actualizan bajo la normativa derogada tendrán en febrero un aumento del 34,6%, según el Índice de Contratos de Locación (ICL), una suba menor en comparación con los picos registrados meses atrás. En cambio, los contratos firmados bajo el esquema posterior al DNU 70/2023 se ajustarán según la periodicidad pactada: el aumento será del 6,08% para los trimestrales, del 8,22% para los cuatrimestrales y del 12,81% para los semestrales.

En el ámbito de la salud, las empresas de medicina prepaga ya notificaron a sus afiliados que las cuotas aumentarán un 2,8%, ajuste que también se trasladará a los copagos. Los usuarios pueden acceder a información detallada sobre planes, prestadores y valores a través de la plataforma oficial habilitada por la Superintendencia de Servicios de Salud, que permite comparar distintas opciones de cobertura.

Los servicios públicos también sufrirán modificaciones. En el caso del agua, la tarifa de AySA se incrementará un 4% tanto en la Ciudad como en el conurbano. Con este ajuste, la factura estimada será de $23.138 para el nivel zonal bajo, $28.797 para el zonal medio y $31.709 para el zonal alto. En promedio, las boletas rondarán los $26.899.

A esto se suma el anuncio de las empresas de cable, internet y telefonía, que comenzaron a informar a sus clientes sobre nuevas subas a partir de los primeros días de febrero. Los incrementos se moverán en una franja de entre el 2,8% y el 3,5%, dependiendo del servicio y la operadora.

Por último, desde febrero entrará en vigencia un nuevo esquema de subsidios energéticos que traerá consigo más ajustes. En promedio, las tarifas eléctricas subirán un 3,6%, mientras que el gas registrará un aumento considerablemente mayor, del 16,9%, con impacto en todo el país.

Así, el segundo mes del año se perfila como otro desafío para las economías familiares, con aumentos generalizados que seguirán poniendo a prueba el poder adquisitivo, aun en un escenario de inflación que muestra señales de desaceleración.

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