Kicillof redefine su equipo negociador y reordena el vínculo con la Legislatura

El gobernador desplaza a Katopodis y Cascallares de la mesa política y coloca a Bianco y Vila al frente de las gestiones por el endeudamiento. La oposición exige que se cumplan los acuerdos y alerta por la situación financiera de los municipios.

El gobernador bonaerense Axel Kicillof aplicó en las últimas horas un fuerte replanteo en la estrategia de diálogo entre el Poder Ejecutivo y la Legislatura provincial. La reconfiguración incluye el reemplazo de Gabriel Katopodis y Mariano Cascallares, quienes hasta ahora actuaban como enlaces principales, por el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, y la secretaria General de la Gobernación, Agustina Vila.

De acuerdo con fuentes cercanas al oficialismo, la decisión respondió a distintas razones. Por un lado, el mandatario provincial buscó preservar la figura de Katopodis y del intendente de Almirante Brown, de cara a la actividad legislativa que ambos deberán afrontar el próximo año. Por otro, se reconoce que las negociaciones tomaron un cariz más técnico, lo que justificó el ingreso de funcionarios con mayor injerencia directa en la definición de políticas gubernamentales.

Ayer mismo, Bianco y Vila se comunicaron con los presidentes de cada bloque legislativo para insistir en la necesidad de acompañar el pedido de endeudamiento que impulsa la administración provincial. El mensaje transmitido fue contundente: sin recursos frescos, se complica el funcionamiento del Ejecutivo y la asistencia a los municipios.

Desde la oposición, en cambio, sostienen que no existe objeción en otorgar la herramienta financiera solicitada, pero remarcan que el oficialismo no ha cumplido con los puntos previamente consensuados. El eje del desacuerdo vuelve a centrarse en la distribución y los plazos del denominado fondo destinado a los jefes comunales.

De acuerdo con la propuesta del gobierno provincial, esos fondos se cancelarían en cinco cuotas, de las cuales tres corresponderían a 2026 y las dos restantes a 2027. La alternativa generó rechazo inmediato en los espacios opositores, donde advierten que los intendentes enfrentan una delicada situación económica: muchos se encuentran al límite para abonar los salarios y temen no contar con los recursos necesarios para afrontar el pago de los próximos aguinaldos.

Mientras el Ejecutivo provincial intenta acelerar la aprobación del endeudamiento, el clima político se mantiene tenso y las conversaciones continúan abiertas. El futuro inmediato dependerá de si ambos sectores logran acercar posiciones para evitar que la crisis financiera golpee con mayor fuerza a los municipios bonaerenses.

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