El sacerdote relató los momentos de violencia que vivió durante su arresto en la marcha de los jubilados. Su liberación, luego de varias horas, provocó muestras de apoyo y renovó las críticas al operativo policial.
Tras pasar varias horas detenido, el Padre Francisco “Paco” Olveira recuperó la libertad y ofreció su testimonio sobre el violento procedimiento policial del que fue víctima durante la movilización de jubilados frente al Congreso Nacional.
El religioso, conocido por su compromiso con los sectores más humildes y su participación en causas sociales, denunció que fue reducido con extrema violencia. “Te pisan como veinte policías la cabeza, los pulmones y los pies para que no te muevas, como si uno se resistiera. No es lindo. Pero duele más el alma al ver cómo tratan a nuestros jubilados”, expresó tras su liberación.
Olveira relató que la situación se desató cuando un pequeño grupo de manifestantes, compuesto en su mayoría por adultos mayores, sostenía una bandera que fue arrebatada por la policía. “Éramos solo doce personas. Intentaron llevarse a un compañero, y me metí para evitar que se lo llevaran solo. Ahí me tiraron al piso y me esposaron”, detalló.
El sacerdote calificó el operativo como “desmedido” y sostuvo que “ni siquiera se cumplió el protocolo dispuesto por el propio Ministerio de Seguridad”.
La detención generó un amplio rechazo en el ámbito político y social. Diversas figuras y organizaciones reclamaron su liberación inmediata, entre ellas el diputado Eduardo Valdés, quien compartió en sus redes el momento en que el cura recuperaba la libertad y lo definió como “un pastor que enseña a luchar aún en los momentos más difíciles”.
El episodio volvió a poner sobre la mesa el debate por el derecho a manifestarse y el uso de la fuerza pública en contextos de protesta social. Para muchos sectores, la represión sufrida por jubilados y referentes sociales marca un retroceso en materia de libertades democráticas.