Organizaciones de defensa del usuario vial rechazaron el nuevo plan de concesiones nacionales que prevé más estaciones de peaje y mayores costos para los automovilistas. Señalan que las obras serán mínimas y que no habrá rutas alternativas.
El Comité Nacional de Defensa del Usuario Vial (Conaduv) expresó su rechazo al proyecto impulsado por el Gobierno para reorganizar la red nacional de concesiones. El plan prevé incorporar 54 nuevas cabinas de peaje, que se sumarán a las 48 actualmente activas, configurando un sistema donde los conductores deberán abonar un peaje cada 97 kilómetros recorridos.
El coordinador del comité, Ricardo Lasca, advirtió que el esquema propuesto “implica un encarecimiento injustificado del tránsito” y consideró que “el costo para circular alcanzará los $4.300 por tramo, lo que afecta especialmente a trabajadores, transportistas y familias que utilizan las rutas a diario”.
Desde el sector remarcan que los contratos de concesión incluyen tareas de mantenimiento limitado —como bacheo o reparaciones menores—, pero no contemplan obras de ampliación, repavimentación integral ni modernización de la infraestructura.
Lasca también cuestionó la selección de las empresas adjudicatarias, al sostener que “se está premiando a compañías con antecedentes negativos en materia de obras públicas”.
El referente del Conaduv concluyó que el proyecto “no aporta mejoras reales al sistema vial” y que, en lugar de beneficiar a los usuarios, “termina funcionando como una nueva carga impositiva disfrazada de peaje”.