Aventura peligrosa en Berisso: dos hombres quedaron atrapados con su camioneta en el Río de la Plata y escaparon nadando

El insólito hecho ocurrió cuando intentaban cruzar desde Palo Blanco hacia la Isla Paulino aprovechando la bajamar. La marea subió rápidamente, el vehículo quedó atascado en el barro y debieron abandonar el intento para salvarse a nado.

Un episodio tan curioso como arriesgado se vivió este domingo en la costa de Berisso, donde dos hombres protagonizaron una escena de alto riesgo al intentar llegar en camioneta hasta la Isla Paulino. El vehículo terminó hundido en el barro del Río de la Plata y los ocupantes tuvieron que abandonar la travesía y lanzarse al agua para ponerse a salvo.

Según informaron fuentes locales, los hombres partieron desde la zona de Palo Blanco aprovechando el momento de bajamar, cuando el nivel del río se encuentra más bajo. Sin embargo, la maniobra no salió como esperaban: la marea comenzó a subir de manera repentina, cubriendo rápidamente la zona y atrapando la camioneta en el lecho barroso.

Vecinos que observaron la escena dieron aviso inmediato al 911, temiendo que las personas hubieran quedado dentro del vehículo. En pocos minutos, se desplegó un operativo de emergencia en el lugar.

El titular de Defensa Civil de Berisso, Roberto Scafati, explicó cómo se desarrollaron los hechos:

“Entraron con la camioneta queriendo cruzar desde Palo Blanco a la isla y se quedaron en el agua. Fuimos tras un llamado porque pensaban que estaban atrapados, pero los hombres lograron salir nadando hasta la costa”, detalló.

Scafati agregó que el rescate del rodado será prácticamente imposible. “Por el peso del vehículo, la profundidad del agua y el barro del lecho, esa camioneta va a quedar ahí, no la va a sacar nadie”, señaló el funcionario.

El episodio volvió a poner en debate las reiteradas imprudencias en la costa de Berisso, donde no son pocos los que, desoyendo las advertencias, intentan llegar a la Isla Paulino por medios inadecuados. Las condiciones del terreno, el comportamiento de las mareas y la composición del barro hacen que el cruce a pie o en vehículo sea extremadamente peligroso.

Afortunadamente, en esta oportunidad no hubo que lamentar víctimas, aunque el hecho sirve como recordatorio de los riesgos de subestimar la fuerza del río y las variaciones de la marea en la región.

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