A días de los comicios legislativos, la Asociación de Corresponsales Extranjeros en la República Argentina (ACERA) denunció que varios periodistas fueron vetados o perdieron su acreditación sin justificación. La entidad pide la intervención de las autoridades y advierte sobre un grave retroceso en materia de libertad de expresión.
La cobertura de las elecciones legislativas argentinas quedó envuelta en polémica luego de que reporteros de distintos países denunciaran haber sido impedidos de acceder al búnker oficialista. La Asociación de Corresponsales Extranjeros (ACERA) hizo pública su queja al señalar que “numerosos periodistas fueron objeto de restricciones arbitrarias y cancelaciones de acreditaciones sin motivo claro”.
El comunicado, emitido por la organización que agrupa a la prensa extranjera en el país, señala que estas trabas constituyen un atentado contra el libre ejercicio del periodismo y la transparencia institucional. La falta de acceso, subrayan, impide observar con independencia el desarrollo del proceso electoral, un principio fundamental en toda democracia.
Diversos medios internacionales manifestaron su sorpresa ante las limitaciones impuestas en la cobertura. “La mirada extranjera garantiza que los comicios se desarrollen con estándares de transparencia comparables al resto del mundo”, remarcaron desde ACERA, que reclamó “una rectificación inmediata” y la restitución de las acreditaciones revocadas.
El episodio se suma a una serie de tensiones entre el gobierno argentino y la prensa. La política comunicacional del Ejecutivo ha sido objeto de críticas por su falta de apertura: actos sin acceso de periodistas, ruedas de prensa restringidas y decisiones informativas centralizadas en redes oficiales, sin posibilidad de diálogo directo.
Para la entidad que nuclea a los corresponsales, esta situación representa una advertencia seria sobre el rumbo de la libertad de prensa en el país. “El control de quién puede o no informar en un evento político tan relevante constituye un acto de censura encubierta”, advirtieron.
A horas de que los ciudadanos concurran a las urnas, la controversia pone en el centro del debate la necesidad de garantizar un entorno libre para la labor periodística. En un escenario donde la transparencia y la confianza institucional son esenciales, las restricciones a la prensa internacional proyectan una imagen preocupante de la democracia argentina ante el mundo.