El fiscal jefe de Comodoro Rivadavia confirmó que ya no creen posible hallar con vida a Pedro Kreger y Juana Inés Morales. Tras más de catorce días de búsqueda sin resultados, la causa se reorienta hacia dos escenarios: un posible homicidio o una desaparición accidental en una zona inhóspita.
A más de dos semanas del último contacto con Pedro Kreger (79) y Juana Inés Morales (69), la pareja de jubilados desaparecida en Chubut, la investigación atraviesa un cambio de rumbo. Pese a los amplios operativos de búsqueda, la falta de resultados concretos llevó a los investigadores a modificar las hipótesis principales del caso.
El fiscal jefe de Comodoro Rivadavia, Cristian Olazábal, fue contundente al señalar que “ya no cree que estén con vida”. En declaraciones televisivas, explicó que la región donde se intensificaron los rastrillajes “es extremadamente hostil y difícil para la supervivencia, salvo con ayuda de terceros”.
“Si respondiera desde la esperanza, desearía que sí. Pero desde el sentido común, diría que no”, expresó con crudeza, reflejando el estado actual de la causa.
Hipótesis de homicidio o desaparición accidental
El ministro de Seguridad y Justicia de Chubut, Héctor Iturrioz, coincidió en que las teorías más sólidas apuntan a dos escenarios: un hecho delictivo que habría terminado en homicidio o una pérdida accidental en una zona natural de difícil acceso.
En diálogo con medios radiales, Iturrioz señaló que “aparentemente se trató de un robo armado que terminó mal”. Sin embargo, aclaró que las unidades de investigación mantienen abiertas dos líneas de trabajo: una que analiza una desaparición accidental, y otra que indaga un posible crimen.
Pese a estas versiones, el funcionario aclaró a Diario Jornada que, hasta el momento, “no se encontró evidencia que indique la intervención de terceros”, aunque no descartó que “con el paso de los días la hipótesis pueda mutar hacia un homicidio”.
Un operativo sin resultados
El último operativo de búsqueda se desplegó en la tarde del jueves en la zona de Zanjón Grande, cerca del paraje Cañadón Visser, dentro del Área Natural Protegida Piedras Coloradas, donde semanas atrás había sido encontrada la camioneta de Kreger, estacionada y sin signos de vandalismo.
“Honestamente, no se encontró nada. Vamos a redirigir el operativo hacia otra zona”, admitió Olazábal. Los equipos de rescate recorrieron grietas, cañadones y sectores escarpados, sin hallar rastros de la pareja.
El fiscal explicó además que una de las principales dificultades radica en la falta de recursos aéreos. “El Ejército colaboró con transporte, pero nos cobró el combustible casi en el momento. Eso no es ayudar”, cuestionó. En contrapartida, valoró el apoyo logístico brindado por la Municipalidad de Comodoro Rivadavia, que facilitó vehículos, cuatriciclos y alimentos para el personal que trabaja en la zona.
Tecnología y logística al límite
En el operativo se emplean drones con inteligencia artificial, perros entrenados, camionetas 4×4, bomberos, y también voluntarios locales que conocen el terreno. Aun así, las condiciones del lugar —con grietas profundas, vientos fuertes y baja visibilidad— hacen extremadamente compleja la tarea.
Olazábal confirmó que se solicitó al gobierno nacional refuerzos para ampliar el operativo, aunque advirtió que “los recursos son limitados y costosos, por lo tanto se utilizan como última instancia”.
Finalmente, informó que ya se completó un mapeo detallado desde el momento en que los jubilados salieron de su casa hasta el punto donde fue hallado su vehículo, en la zona de Puerto Vícero. Sin embargo, hasta ahora, no se hallaron indicios concretos que permitan establecer qué sucedió con la pareja.
Mientras tanto, la comunidad local y los equipos de rescate mantienen la esperanza de que nuevas pistas puedan surgir en los próximos días y arrojar luz sobre una desaparición que conmueve a toda la provincia.