Tras una semana con temperaturas que rozarán los 30°, el Servicio Meteorológico Nacional anticipa el regreso de la inestabilidad. Varias provincias del sur se encuentran bajo alerta por fuertes vientos y se espera un marcado descenso térmico hacia el domingo.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una alerta amarilla por vientos intensos que afectará a distintas zonas del oeste de Río Negro, Chubut y Santa Cruz. Las ráfagas podrían alcanzar velocidades de hasta 120 kilómetros por hora, con vientos sostenidos entre 60 y 75 km/h, lo que podría generar complicaciones en rutas y actividades al aire libre.
Mientras tanto, el resto del país vivirá una transición marcada por el calor y la posterior llegada de lluvias. Durante los próximos días, el termómetro continuará en ascenso en gran parte del centro y norte argentino, con valores propios de la primavera.
Para este miércoles 8 de octubre, se espera una temperatura máxima cercana a los 25°C y una mínima de 13°C en la región central. El jueves, las provincias de Córdoba y Santiago del Estero registrarán máximas entre 30° y 33°, según los pronósticos de Meteored.
El viernes, la provincia de Buenos Aires alcanzará los 30°, mientras que en Formosa y Chaco el calor se hará sentir con picos de hasta 36°. Sin embargo, el sábado marcará el punto más alto del ascenso térmico: en Formosa, Santiago del Estero, Córdoba y la región del Litoral las máximas podrían trepar entre 37° y 40°.
A partir del domingo, el ingreso de un frente frío cambiará drásticamente el panorama. Se espera un descenso de entre 5° y 10° en el norte y de hasta 15° en el centro del país, acompañado de lluvias y tormentas.
Será el cuarto fin de semana consecutivo con condiciones inestables. Según los especialistas, el fenómeno se debe al ingreso de una masa de aire frío potenciada por la formación de un centro de bajas presiones sobre el centro del territorio nacional. Este sistema favorecerá la aparición de lluvias más intensas en algunas regiones, especialmente entre el sábado 11 y el domingo 12 de octubre.
De esta manera, el feriado largo llegará con un cambio abrupto en el tiempo: tras varios días de calor intenso, las precipitaciones y el descenso térmico marcarán el retorno de las condiciones otoñales en gran parte del país.