La tercera marcha federal universitaria se prepara para llenar las calles de Buenos Aires este miércoles, en una jornada que combinará protesta y presión política frente al Congreso Nacional. Desde las 17 horas se espera la llegada de columnas de docentes, estudiantes, médicos del Garrahan, sindicatos de la CGT, las dos CTA, jubilados y movimientos sociales, en una de las manifestaciones más amplias del año.
La consigna que unificará a la multitud será clara: “No a los vetos. Sí a la Universidad y la Salud Pública”. El objetivo principal de los gremios es presionar a los legisladores para que reviertan el veto presidencial a la ley de financiamiento educativo, aprobada en agosto con amplio consenso, pero cuestionada luego por el Poder Ejecutivo.
El conflicto universitario se agrava con la falta de recursos. Según el Instituto de Estudios y Capacitación, en los primeros cinco meses del año las transferencias a universidades fueron 22,5% más bajas que en 2023. Los docentes, además, perdieron más del 28% de sus ingresos desde noviembre del año pasado, y las becas Progresar cayeron un 43,5% en términos de poder adquisitivo en el último año y medio.
Frente a este panorama, la UBA anunció un plan de emergencia que incluye la suspensión de servicios de calefacción, aire acondicionado y ascensores, salvo en casos indispensables. La advertencia es clara: sin un cambio de rumbo, el funcionamiento de las casas de estudio corre riesgo de colapso.
El presidente Javier Milei intentó anticiparse con el anuncio del presupuesto 2026, en el que destinó 4,8 billones de pesos para las universidades. Sin embargo, el Consejo Interuniversitario Nacional advirtió que la cifra está lejos de cubrir las necesidades del sector y ratifica el ajuste.
La protesta será acompañada por un paro nacional de 24 horas y tendrá réplicas en todo el país. En Córdoba, la marcha saldrá del campus universitario hacia el centro; en Rosario, los estudiantes y docentes se concentrarán en Plaza San Martín; mientras que en Mendoza la convocatoria será en la Universidad Nacional de Cuyo.
“Los diputados tienen la posibilidad de hacer historia con la enorme responsabilidad de garantizar una universidad pública de calidad”, advirtió Jorge Anró, secretario adjunto de FATUN, al remarcar la importancia de lo que suceda en el Congreso.
Con un fuerte apoyo social, el movimiento universitario, sindical y estudiantil buscará mostrar que la educación y la salud pública no son negociables, y que la presión de las calles puede ser determinante para el futuro del sistema educativo argentino.