El Gobierno de Javier Milei desató una fuerte ola de críticas tras el veto a la Ley de Financiamiento Universitario y a la Ley de Emergencia Pediátrica, ambas aprobadas con respaldo de dos tercios en el Congreso. La medida, que fue publicada en el Boletín Oficial con la firma del Presidente y todos sus ministros, es interpretada como una nueva señal de confrontación en medio de la crisis política y económica que atraviesa la Casa Rosada.
La norma universitaria garantizaba la actualización de partidas por inflación y contemplaba la recomposición salarial de docentes y no docentes, además de fortalecer las becas estudiantiles. La Emergencia en Pediatría, en tanto, buscaba atender la situación crítica de hospitales y servicios de salud infantil. Pese a ello, el Ejecutivo justificó el rechazo asegurando que ambas leyes eran “inviables” desde el punto de vista presupuestario y podrían disparar la inflación.
El efecto inmediato fue la convocatoria a una serie de protestas. La FUA, el Consejo Interuniversitario Nacional y gremios docentes lanzaron la Tercera Marcha Federal para el miércoles 17, que coincidirá con la sesión en Diputados donde la oposición intentará revertir el veto. Un día después, el Senado debatirá la estrategia frente al resto de las normas objetadas, entre ellas la distribución automática de los Aportes del Tesoro Nacional, que cuenta con el apoyo de los 24 gobernadores.
Los gremios de la educación universitaria —CTERA, CONADU, CONADU Histórica, FAGDUT, FEDUN y UDA— anunciaron un paro nacional para este viernes 12 de septiembre, en rechazo al ajuste educativo. A estas medidas se sumarán los médicos y trabajadores del Hospital Garrahan, que también organizarán acciones de protesta.
En el plano político, opositores y mandatarios provinciales cuestionaron la decisión presidencial. Para el diputado Pablo Juliano, autor del proyecto, se trata de un veto ideológico que atenta contra el futuro del país. Martín Lousteau ironizó sobre el uso de los recursos públicos, mientras que Julia Estrada advirtió que insistirán en el Congreso con el financiamiento educativo. El gobernador riojano Ricardo Quintela, por su parte, afirmó que el único plan del Ejecutivo es “el ajuste y la destrucción de derechos”.
La consigna “Si hay veto, hay marcha” ya circula en redes sociales y promete una movilización masiva en defensa de la universidad pública y del sistema de salud pediátrico, en un escenario donde la tensión entre el Congreso, las provincias y el Gobierno Nacional sigue en aumento.