Pese a la goleada electoral, el Gobierno mantiene su rumbo y reformula mesas políticas sin cambios de fondo

Tras la contundente derrota en las elecciones de la provincia de Buenos Aires, el gobierno de Javier Milei buscó mostrar una reacción con la realización de dos reuniones de gabinete y el anuncio de la conformación de nuevas mesas políticas. Sin embargo, la esencia de la administración se mantiene: ni cambios en la estrategia ni movimientos significativos en el gabinete.

El lunes, desde la Casa Rosada se informó sobre la creación de una “mesa nacional” que, pese a su nuevo nombre, mantiene la misma composición, con la excepción de Eduardo “Lule” Menem, quien quedó fuera tras el escándalo por coimas en ANDIS. La mesa estará presidida por el vocero Manuel Adorni y contará con Karina Milei, Guillermo Francos, Patricia Bullrich, Santiago Caputo y Martín Menem, entre otros.

A su vez, el gobierno instruyó la convocatoria de una “mesa federal” con el objetivo de retomar el diálogo con los gobernadores, cuyos vínculos habían quedado deteriorados durante los primeros dos años de gestión. Además, se anunció una “mesa ampliada” para la provincia de Buenos Aires, que conservará a Sebastián Pareja al frente, aunque con un poder diluido y con mayor participación de representantes del PRO y de intendentes como Diego Valenzuela. Esta nueva estructura provincial se reunió por primera vez este martes en Casa Rosada.

Pese a la derrota electoral, Milei reiteró que no modificará el rumbo de su gestión ni las políticas de ajuste: “No vamos a retroceder ni un milímetro”, aseguró tras conocerse los resultados. Desde su entorno, confirman que tampoco se prevén cambios en el gabinete por el momento.

Las internas dentro de la Casa Rosada continúan siendo evidentes. Sectores críticos a la estrategia implementada por los Menem, Pareja y Karina Milei reclaman retomar el contacto con los gobernadores para reconstruir puentes y mejorar la gobernabilidad. Según sostienen, la falta de unidad y el despliegue de candidaturas provinciales propias contribuyeron al malestar de los mandatarios y afectaron la coordinación legislativa en el Congreso.

El caso de Corrientes ilustra este conflicto: el desacuerdo entre la Libertad Avanza y el gobernador Gustavo Valdés derivó en que el candidato violeta, Lisandro Almirón, quedara en cuarto lugar. Como consecuencia, legisladores del gobernador votaron en contra de la Casa Rosada en leyes clave del Congreso.

Aunque Pareja fue ratificado al frente de la campaña bonaerense, su rol será limitado dentro de la nueva mesa ampliada. En tanto, Lule Menem quedó fuera de la mesa nacional, mientras que Martín Menem mantiene su lugar en la dirección política del gobierno.

Paralelamente, los gobernadores nucleados en “Provincias Unidas” mantuvieron una reunión vía Zoom con la participación de Martín Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Ignacio Torres (Chubut), Carlos Sadir (Jujuy), Claudio Vidal (Santa Cruz) y Gustavo Valdés (Corrientes). Este último criticó la gestión y reclamó mayor humildad y sensatez para atender las necesidades del interior del país, además de impulsar una agenda federal concreta.

Por ahora, la Casa Rosada no definió fecha para un encuentro formal con los gobernadores. El desafío será cómo conciliar la continuidad del ajuste con la necesidad de reconstruir vínculos políticos, a pocos meses de las elecciones de octubre. La derrota electoral no parece haber modificado la lógica de decisiones en el gobierno, que mantiene la misma estrategia pese al contundente mensaje de las urnas.

Autor