Un fuerte escándalo sacude al espacio político de Karina luego de que se descubriera que los fondos destinados a los fiscales electorales desaparecieron. La propia dirigente se vio obligada a indagar distrito por distrito si el dinero que debía gestionar su principal armador bonaerense, Sebastián Pareja, había llegado a destino.
La confusión se hizo evidente cuando varios candidatos locales recibieron llamadas de dos jóvenes que decían actuar en nombre de Karina, preguntando si estaba todo listo para fiscalizar el próximo domingo. La respuesta de los referentes fue tajante: “¡Pero si no mandaron la plata!”, generando alarma y malestar dentro del cuartel general oficialista.
El enojo de los referentes seccionales fue inmediato. Uno de ellos afirmó: “Acá no apareció un mango, se afanaron la fisca”, señalando directamente la responsabilidad de Sebastián Pareja. La frase recorrió rápidamente los pasillos del búnker, dejando en evidencia un clima de tensión e indignación que amenaza con escalar en los próximos días.
En medio del desconcierto, desde la Casa Rosada se decidió que los fiscales sean todos voluntarios, una medida que no logró calmar los ánimos. “Suerte con eso”, ironizó un dirigente con amplia experiencia en elecciones, dejando claro el escepticismo ante la supuesta mala administración de Pareja.
Este episodio expone una grave grieta interna y un desorden preocupante: la plata destinada a garantizar la fiscalización desapareció y los efectos de esta polémica podrían tener repercusiones directas en la jornada electoral.