El Gobierno rompe con la política de “dólar flotante” y anuncia intervención en el mercado cambiario

El Ejecutivo nacional confirmó un cambio significativo en su estrategia cambiaria: a partir de ahora, el Tesoro podrá intervenir directamente en la compra y venta de dólares para contener la escalada de la cotización, que en los últimos días se acercó al techo de la banda cambiaria establecida.

El secretario de Finanzas, Pablo Quirno, informó a través de su cuenta de X que “el Tesoro Nacional participará en el mercado libre de cambios con el fin de contribuir a su liquidez y normal funcionamiento”. Con este giro, el Gobierno podrá salir a vender divisas incluso cuando el dólar se mantenga dentro del rango preestablecido, buscando evitar aumentos abruptos que impacten en la economía y en la percepción del mercado.

Hace apenas un mes, el presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo defendían con vehemencia la política del dólar flotante. Durante un canal de streaming, alentaban a los empresarios a “comprar ahora” mientras rechazaban críticas al valor de la divisa, que se mantenía bajo control. Sin embargo, la cercanía de las elecciones y la tendencia del dólar a acercarse a los 1.400 pesos obligaron a modificar esa estrategia. Ayer, la cotización de la divisa estadounidense llegó a 1.390 pesos en el Banco Nación y cerró en 1.385.

Analistas privados habían anticipado que el Gobierno ya había comenzado a operar activamente en el mercado cambiario en jornadas recientes. Según informes de las consultoras 1816 y Vectorial, el Ministerio de Economía utilizó parte de las divisas provenientes de préstamos y colocaciones financieras para abastecer la plaza, complementando esta estrategia con operaciones en el mercado de futuros.

Se estima que la intervención se realizará con los dólares que el Tesoro Nacional mantiene depositados en el Banco Central y destinados al pago de un vencimiento de deuda cercano a los 5.000 millones de dólares previsto para enero. Por el momento, no se emplearían los fondos obtenidos a través del acuerdo con el FMI, que por normativa no pueden ser utilizados para intervenir en el mercado cambiario.

El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y Caputo han trabajado en los últimos días para contener la suba de la divisa, que se intensificó tras un fallido intento de desarmar las LEFIs en manos de bancos privados. La maniobra desató presiones alcistas sobre el tipo de cambio y llevó al Ejecutivo a aplicar medidas restrictivas sobre las entidades financieras, incluyendo el aumento de encajes y límites a la operativa de los bancos.

El viernes último, el Banco Central dispuso que la «Posición de contado diaria» de moneda extranjera no podrá aumentar el último día hábil del mes respecto del saldo del día anterior. La medida busca reducir la presión sobre el dólar, evitando que los bancos realicen coberturas cambiarias tradicionales al cierre mensual, estrategia que suele generar volatilidad en la cotización.

Con este cambio de rumbo, el Gobierno demuestra un giro frente a la política de “dólar flotante”, priorizando la estabilidad del tipo de cambio en un contexto de incertidumbre económica y cercana contienda electoral.

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