El malestar en el ámbito universitario se acentúa tras la decisión del gobierno nacional de aplicar un aumento del 7,5% entre septiembre y noviembre para docentes y no docentes. Según las federaciones del sector, esta medida no sólo resulta insuficiente, sino que también constituye una rebaja encubierta, ya que queda muy por debajo de la inflación acumulada.
La respuesta gremial fue inmediata: además de un paro nacional con una adhesión considerada altísima, las universidades realizaron jornadas de protesta que incluyeron clases públicas y actividades en diferentes puntos del país. Ahora, el paso siguiente será la Tercera Marcha Federal, que se concretará en las próximas semanas y promete una convocatoria masiva, con la consigna de defender el salario y el presupuesto de la universidad pública.
Las críticas no se limitan al plano salarial. Los gremios alertan sobre la situación crítica que atraviesan miles de docentes. Un informe gremial indicó que un profesor con dedicación simple apenas logra cubrir los gastos básicos de transporte, mientras que aquellos con dedicación exclusiva, cuyo salario ronda el millón de pesos, tampoco llegan a cubrir el costo de vida.
“Ya el año pasado se perdieron más de 40 puntos frente a la inflación, y este año la caída continúa mes a mes”, explicó un referente de la Federación de Docentes Universitarios, advirtiendo que esta realidad lleva a muchos trabajadores a multiplicar empleos o directamente a abandonar el sistema académico.
Las conducciones sindicales también remarcaron la necesidad de que el Senado apruebe la ley de financiamiento universitario, con el fin de dar previsibilidad a las instituciones. “Los senadores tienen que defender la universidad pública, porque se trata de un derecho de toda la sociedad”, reclamaron.
En tanto, la Conadu Histórica calificó de “gravísimo” el deterioro de los ingresos y ratificó la continuidad del plan de lucha, convocando a estudiantes, docentes y a la ciudadanía en general a respaldar las movilizaciones. “Sin salarios dignos no hay universidad pública”, subrayaron en un comunicado.
La confrontación con el Ejecutivo parece lejos de resolverse: dirigentes gremiales cuestionaron la ausencia de diálogo real y denunciaron que el Gobierno actúa con decisiones unilaterales, sin abrir instancias de negociación. En este marco, la nueva Marcha Federal se perfila como un capítulo clave de la disputa entre el mundo universitario y la administración de Javier Milei.