En un contundente pronunciamiento difundido en sus plataformas digitales, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner volvió a poner en tela de juicio la estrategia económica del Gobierno de Javier Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo, subrayando la ausencia de reservas internacionales y el desplome del consumo interno como principales problemas que afectan al país.
Kirchner enfatizó que, a pesar de que las tasas de interés superan el 65%, esto no fue suficiente para frenar la escalada del dólar, que se ubicó cerca del techo permitido por la banda cambiaria, en torno a los 1.400 pesos. La exmandataria apuntó que la crisis cambiaria está estrechamente vinculada a la escasez de divisas, situación que se ha visto profundizada por la deuda pública acumulada desde la gestión de Mauricio Macri y la continua fuga de capitales.
El análisis de la dirigente también incluyó un diagnóstico social preocupante: “El poder adquisitivo de los salarios está reducido, las jubilaciones son insuficientes, aumentan los despidos y suspensiones, y el cierre de fábricas, pymes y comercios es constante”. En ese sentido, desestimó la idea de que todo se desarrolla conforme al plan oficial, calificando esa afirmación como una «tontería».
Una de las medidas económicas que criticó fue el aumento al 40% de los encajes bancarios, implementada para frenar la suba del dólar. Según Kirchner, esta decisión encarece el acceso al crédito y agrava la crisis económica al impactar negativamente en la producción y el comercio.
La exjefa de Estado definió el llamado “plan motosierra” como un golpe duro al bolsillo de los argentinos, donde se observa un notable deterioro del consumo mientras los dólares se dirigen mayoritariamente al pago de la deuda externa, el ahorro en moneda extranjera y transferencias al exterior. Destacó, además, que el carácter dual de la economía argentina es una realidad más evidente que nunca.
Kirchner se mostró crítica con la actitud de Milei y Caputo, quienes atribuyeron la subida del dólar a sectores políticos opositores y vinculó a la vicepresidenta Victoria Villarruel con la última dictadura, a quien calificó como “la amiga de Videla”. La exmandataria apuntó que quienes realmente cuentan con un plan son los grupos económicos y fuerzas externas que sostienen al Gobierno para explotar los recursos nacionales y continuar con el vaciamiento financiero.
Finalmente, en un mensaje dirigido directamente a Milei, Cristina Kirchner le advirtió que su gestión solo responde a intereses ajenos y que, cuando deje de ser útil, será desechado como un instrumento más en la historia política argentina.