Buenos Aires define su mapa electoral: el peronismo se presenta unido y La Libertad Avanza consolida su hegemonía en la derecha

Con el cierre del plazo para la inscripción de alianzas en la provincia de Buenos Aires, el escenario político quedó configurado con tres grandes bloques: el peronismo en unidad, la derecha unificada bajo el liderazgo de Javier Milei, y una tercera vía encabezada por sectores del radicalismo moderado y el cordobesismo.

El peronismo bonaerense logró finalmente consolidar la unidad luego de una jornada intensa de negociaciones. El gobernador Axel Kicillof, el referente del Frente Renovador Sergio Massa y el presidente del PJ bonaerense Máximo Kirchner protagonizaron el encuentro que destrabó las últimas diferencias. El espacio competirá bajo el frente Fuerza Patria, que agrupa a todas las vertientes del justicialismo: Frente Renovador, Frente Patria Grande, Partido de la Victoria, Patria de los Comunes, Unidad Popular, entre otros.

Los representantes legales y la junta electoral ya fueron designados con equidad entre los sectores participantes. El mecanismo para el armado de listas incluye un sistema de revisión compartida para evitar conflictos internos. Los dirigentes encargados de este proceso son Carlos Bianco y Gabriel Katopodis por el sector de Kicillof, Facundo Tignanelli y Emiliano Santalla por el kirchnerismo, y Sebastián Galmarini y Rubén Eslaiman por el Frente Renovador.

Uno de los distritos clave será la tercera sección electoral, donde se barajan los nombres de Verónica Magario y Mayra Mendoza como posibles cabezas de lista. En todos los frentes se trabaja contrarreloj para cerrar acuerdos antes del 19 de julio, fecha límite para la presentación de candidaturas.

En paralelo, La Libertad Avanza anunció su alianza formal con el PRO, consumando así la absorción del partido fundado por Mauricio Macri. El anuncio fue realizado por Karina Milei, quien lideró el acto acompañada de Sebastián Pareja, Cristian Ritondo, Diego Santilli y Guillermo Montenegro. La estrategia se enmarca en una fuerte polarización que busca contraponer el modelo libertario al peronismo gobernante.

La decisión fue avalada por Macri, aunque encontró resistencia en algunos intendentes del PRO, como Soledad Martínez, Pablo Petrecca, María José Gentile y Javier Martínez. Sin embargo, el empuje de las encuestas y la necesidad de no fragmentar el voto terminó por alinear a todos los sectores. «Esto es kirchnerismo o libertad», resumió Karina Milei, planteando un escenario de confrontación directa.

El armado electoral libertario también prevé que Diego Valenzuela, intendente de Tres de Febrero y ex PRO, encabece la boleta en la primera sección electoral, aunque aún se discuten las candidaturas distrito por distrito.

Por fuera de estas dos estructuras dominantes, emergió un tercer frente llamado Somos Buenos Aires, liderado por el neurólogo Facundo Manes y acompañado por intendentes como Fernando Gray, Julio Zamora, Guillermo Britos y el exintendente Miguel Fernández. A este espacio se sumaron también referentes del cordobesismo y continuaban las tratativas con sectores como la Coalición Cívica y el armado de Emilio Monzó.

El Frente de Izquierda Unidad (FIT-U) también formalizó su participación y será una de las alternativas que competirán por captar el voto progresista.

Así, Buenos Aires se encamina hacia una contienda marcada por la unidad del peronismo, la consolidación de un bloque de derecha liderado por Milei y la aparición de terceras fuerzas que intentan disputar un espacio en el escenario polarizado. Las próximas semanas serán decisivas para definir las candidaturas que protagonizarán la elección del 7 de septiembre.

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