En el marco de una reorganización administrativa, el Gobierno nacional resolvió mediante decreto la creación de un organismo único para la regulación de los servicios de electricidad y gas. La iniciativa fue formalizada mediante el Decreto 452, que se dio a conocer este lunes a través del Boletín Oficial, y que establece la disolución de los actuales entes reguladores —ENARGAS y ENRE— para dar lugar al Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad.
Esta nueva autoridad comenzará a funcionar dentro de 180 días y estará dotada de autonomía administrativa, presupuestaria y funcional. Su misión será controlar el cumplimiento de las normas del sector energético, diseñar presupuestos, asesorar al Ejecutivo nacional y aplicar las sanciones correspondientes ante eventuales incumplimientos.
El directorio de la nueva entidad estará conformado por cinco miembros designados por el Poder Ejecutivo. Para asumir, cada integrante deberá contar con el respaldo del Congreso, aunque dicho respaldo no será vinculante.
Entre los fundamentos del decreto se destaca que la decisión apunta a “simplificar estructuras administrativas y optimizar recursos”, lo que permitiría, según el texto oficial, mejorar la eficiencia de la gestión pública en un área estratégica como la energía.
Durante la transición, que será coordinada por la Secretaría de Energía, se realizará el traspaso de todos los bienes, recursos humanos y patrimonios de los entes actuales al nuevo organismo. Además, el personal de ENARGAS y ENRE mantendrá sus condiciones laborales vigentes hasta ser reubicado de manera definitiva en la estructura del nuevo ente.
Con esta decisión, el Ejecutivo avanza en su plan de reestructuración del aparato estatal, proponiendo una administración más integrada del sistema energético nacional.