El clima en Buenos Aires dará un giro inesperado durante la segunda quincena de julio. Luego de soportar temperaturas muy bajas producto de una ola polar, el pronóstico indica una mejora sustancial: se espera que a partir del día 16 las temperaturas mínimas superen los 10 °C y las máximas alcancen e incluso superen los 20 °C.
Este fenómeno meteorológico coincidirá con el receso escolar de invierno, lo que podría ofrecer mejores condiciones para el disfrute de actividades al aire libre. De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, se trata de un período de temperaturas inusualmente elevadas para la época, acompañado de jornadas mayormente soleadas.
El cambio está relacionado con la llegada de aire cálido desde el norte y con los efectos que aún persisten del fenómeno climático conocido como El Niño. Este patrón global tiende a generar inviernos más cálidos y secos en la región, aunque el SMN no descarta que pueda haber episodios de lluvia durante los próximos días.
Los especialistas indicaron que esta situación forma parte de una tendencia climática observada durante el trimestre, donde las temperaturas se ubican por encima del promedio habitual. Aunque estas condiciones son bien recibidas por muchos, los expertos advierten que también reflejan señales de un cambio climático que modifica los patrones estacionales tradicionales.