Trump ordena bombardeos en Irán y desata una ola de críticas globales

En una decisión que ha sacudido al mundo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que su país llevó a cabo un ataque aéreo contra tres instalaciones nucleares clave en Irán: Fordow, Natanz e Isfahán. La operación se desarrolló durante la madrugada del sábado y fue anunciada por el mandatario a través de sus redes sociales, donde aseguró que “todos los aviones han regresado sanos y salvos” y calificó la acción como un éxito rotundo.

Desde la Casa Blanca, Trump explicó que se trató de la operación militar más compleja de los últimos tiempos. Flanqueado por su vicepresidente JD Vance y su secretario de Estado Marco Rubio, expresó su agradecimiento a los pilotos estadounidenses y destacó el respaldo del gobierno de Israel. “Es hora de la paz”, concluyó, aunque también advirtió que aún existen más objetivos que podrían ser alcanzados si Irán no accede a un cese del conflicto.

Imagen del bombardero furtivo B 2. AFP

La acción, sin embargo, generó un fuerte rechazo internacional. Desde Naciones Unidas, el secretario general António Guterres expresó su profunda preocupación por la escalada bélica, señalando que no existe solución militar posible y que el camino debe ser la diplomacia. “Esta escalada pone en riesgo la paz y la seguridad global”, dijo Guterres en un comunicado.

Países latinoamericanos como Cuba, Colombia y Venezuela también condenaron enérgicamente el bombardeo. Miguel Díaz-Canel, presidente cubano, calificó la ofensiva como una amenaza contra la humanidad. Por su parte, Gustavo Petro advirtió que Trump ha “incendiado” Medio Oriente con una acción injustificada. El gobierno venezolano, en tanto, denunció que se trató de una agresión ilegal que vulnera la Carta de las Naciones Unidas.

En el plano interno, la polémica no fue menor. Tanto legisladores del Partido Demócrata como del Republicano criticaron la decisión presidencial. Thomas Massie afirmó que el bombardeo es inconstitucional al no haber sido aprobado por el Congreso. Jim Himes, por su parte, remarcó que decisiones de tal envergadura deben contar con la participación del poder legislativo antes de ejecutarse.

Mientras tanto, Irán reconoció los ataques a través de su agencia oficial de noticias. Akbar Salehi, vicegobernador de Isfahán, confirmó que las instalaciones nucleares de la provincia, así como las de Natanz y Fordow, fueron blanco de los misiles estadounidenses. Según medios estadounidenses, se utilizaron al menos seis bombas antibúnker y más de treinta misiles Tomahawk en la ofensiva, lanzados desde submarinos y destructores en el Golfo Pérsico.

El conflicto se enmarca en las tensiones recientes entre Israel e Irán, que vienen protagonizando ataques cruzados desde mediados de junio. Israel fue el primero en lanzar bombardeos sobre territorio iraní, en momentos en que Teherán intentaba retomar negociaciones con Estados Unidos sobre su programa nuclear.

Pese a la gravedad del episodio, la Casa Blanca sostiene que el objetivo es impedir que Irán desarrolle armamento nuclear, aunque Teherán ha negado reiteradamente que esté trabajando en ese tipo de proyectos. Mientras tanto, el mundo observa con alarma una situación que amenaza con desencadenar una crisis de grandes proporciones en el corazón de Medio Oriente.

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