En una jornada cargada de tensión y simbolismo, Cristina Fernández de Kirchner logró convertir una maniobra de amedrentamiento en un acto político multitudinario. La convocatoria que originalmente iba a realizarse frente a su domicilio fue desplazada por una sorpresiva operación policial, lo que llevó a trasladar la actividad al Parque Lezama. Desde allí, la expresidenta delineó el camino hacia la reconstrucción del peronismo, con tres palabras clave: organizar, clarificar y volver.
La mañana del 20 de junio comenzó con San José 1111 rodeado por efectivos de la Policía Federal, carros de asalto y un cerco que buscaba bloquear la movilización convocada por militantes. La respuesta de Cristina no fue confrontativa. Desde su cuenta de X, llamó a actuar con “sabiduría y templanza” e invitó a concentrarse en el Parque Lezama, «un lugar hermoso», según escribió, donde la militancia pudiera expresarse sin tensiones.
Horas después, el auditorio del parque se llenó de banderas, familias, grupos de amigos y dirigentes políticos. La imagen contrastó con la de un año atrás, cuando Javier Milei había intentado utilizar ese mismo espacio para lanzar su fuerza política en un acto que pasó sin pena ni gloria.
En esta ocasión, sin embargo, la postal fue otra. Cristina reapareció con dos intervenciones grabadas, mientras su hijo, Máximo Kirchner, se dirigió a la multitud. “Necesitamos ser ordenados y tener una conducta inquebrantable ante las provocaciones”, dijo. Retomando el legado de Néstor Kirchner en 2009, propuso reactivar el movimiento desde sus bases con una meta clara: volver a gobernar en 2027.
Cristina también advirtió sobre las consecuencias del modelo económico actual. Habló de un país que vuelve a niveles alarmantes de desocupación y describió al gobierno libertario como insostenible. Sus palabras, en medio de un escenario judicial restrictivo, buscaron orientar y reanimar a la militancia. “Esto no es solo resistencia. Es reconstrucción”, sostuvo con firmeza.
El acto también fue un llamado a evitar enfrentamientos. Cristina pidió expresamente no volver a manifestarse frente a su casa, consciente de que el operativo policial buscaba provocar un escenario de conflicto que pudiera ser utilizado en su contra. Aun así, hacia la noche, algunos militantes regresaron a San José.
La jornada finalizó con una interpretación lírica del Himno Nacional y una atmósfera de unidad. “La patria necesita ser defendida una vez más”, dijo la exmandataria, y reafirmó que es tiempo de actuar con inteligencia colectiva, creatividad y valentía.
El próximo paso será electoral. A partir del fin de semana, comenzarán las definiciones en torno a las candidaturas para las elecciones en la provincia de Buenos Aires. El mensaje fue claro: no hay espacio para el individualismo. La reconstrucción será colectiva o no será.