Silencio estratégico y acercamiento a CFK: Massa redefine su rol tras el fallo judicial

Sergio Massa reapareció en el escenario político con movimientos discretos pero contundentes. Luego de la decisión de la Corte Suprema que ratificó la condena contra Cristina Fernández de Kirchner e impide su participación en futuras elecciones, el exministro de Economía intensificó sus contactos con la expresidenta y reforzó su participación en las reuniones del Partido Justicialista. Su objetivo es claro: consolidar la unidad del peronismo frente a un panorama político cada vez más complejo.

La tarde en que se conoció el fallo, Massa llegó a la sede del PJ nacional para encontrarse con Cristina. Allí, mientras el país digería el impacto del anuncio judicial, ambos mantuvieron una conversación privada. Desde su entorno señalan que Massa viene ocupando un rol de consulta frecuente tanto para CFK como para su hijo, Máximo Kirchner. La relación entre ellos se remonta a muchos años atrás y, según destacan cerca del dirigente, hoy está más sólida que nunca.

Las tensiones dentro del propio espacio también se hicieron evidentes. La relación de Kicillof con La Cámpora está desgastada y su vínculo con la expresidenta es cada vez más distante. En ese contexto, la figura de Massa se posiciona como un interlocutor válido para Cristina. Aunque no se habla abiertamente de una candidatura, desde el Frente Renovador no descartan que esté preparando el terreno para un nuevo desafío político.

En la reciente reunión del PJ, Massa fue una de las presencias más destacadas. Llegó acompañado por Máximo Kirchner y tomó un lugar central en la mesa de discusión. Allí planteó su propuesta de ir a las elecciones bajo el nombre “peronismo”, alejándose de las denominaciones utilizadas en ciclos anteriores. Además, rechazó las estrategias de no participación o voto en blanco, y remarcó que el objetivo debe ser “jugar y ganar”.

Según trascendió, Massa cree que la clave no está en la popularidad de los candidatos, sino en su capacidad para representar y unir. En ese sentido, sugirió que se deben presentar figuras que, aunque no sean conocidas, logren consenso interno. “La unidad es necesaria pero no suficiente”, habría afirmado durante la reunión, y pidió abrir el espacio a nuevos liderazgos que sumen desde otros sectores.

Uno de los temas que más inquieta al exministro es la pérdida de conexión con los votantes jóvenes. En su espacio reconocen que el peronismo no está logrando llegar a los menores de 30 años, ni siquiera con la información básica. Para ellos, la disputa ya no está en las calles sino en el terreno digital, donde la derecha ha consolidado un lenguaje y una presencia que interpela a ese electorado.

En los días posteriores al fallo, la sede del PJ se transformó en el punto de encuentro del Frente Renovador. Además de Massa, se vieron a Malena Galmarini, Cecilia Moreau, Sebastián Galmarini, Alexis Guerrera, y varios intendentes bonaerenses. Este despliegue territorial refuerza la idea de que el FR no solo busca opinar, sino también influir activamente en la reorganización del peronismo.

En sintonía con las declaraciones de Massa, el espacio expresó su rechazo a la judicialización de la política. Para Sebastián Galmarini, el fallo contra CFK “rompe principios fundamentales del derecho” y representa una intromisión inaceptable en el proceso democrático. «No se trata de ser kirchneristas, sino de respetar el funcionamiento republicano», enfatizó.

De este modo, Sergio Massa se reposiciona como una figura central dentro del universo peronista. Con discreción, retoma protagonismo y traza su estrategia en un escenario marcado por la crisis institucional, las tensiones internas y la necesidad urgente de renovar el vínculo con la ciudadanía.

Autor