A partir del miércoles 18 de junio, se aplicará un nuevo ajuste tarifario en el transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires. La medida afectará tanto a las líneas de colectivos nacionales como a las jurisdiccionales de CABA y la provincia de Buenos Aires, así como también al servicio de subterráneos y premetro.
Las líneas que dependen del gobierno nacional, aquellas que cruzan entre la Ciudad y el conurbano, sufrirán un incremento del 7%. Este es el segundo de tres aumentos previstos, ya que en mayo se implementó el primero y se espera uno más en julio. En total, se proyecta una suba del 21,52% para este grupo de líneas en ese período.
Por otro lado, el resto de los servicios —incluyendo 31 líneas urbanas de CABA, 250 líneas del conurbano bonaerense, el subte y el premetro— tendrán un aumento del 3,5%. Este porcentaje responde al mecanismo de actualización automática que se estableció en abril, el cual contempla la variación mensual del Índice de Precios al Consumidor, más un adicional del 2%.
El valor de los pasajes dependerá del tipo de servicio y si se cuenta con una SUBE registrada o no. Para los recorridos nacionales de hasta 3 kilómetros, el boleto costará 424,91 pesos con SUBE registrada y 675,60 sin registrar. En el caso de los colectivos que circulan exclusivamente dentro de la Ciudad de Buenos Aires, el valor será de 488,70 pesos con tarjeta registrada y 776,02 sin registrar. En el conurbano bonaerense, esos mismos tramos costarán 489,43 y 778,27 pesos, respectivamente.
Los beneficios para quienes acceden a la Tarifa Social seguirán vigentes. Este programa, que abarca a jubilados, beneficiarios de planes sociales y otros grupos vulnerables, ofrece un descuento del 55% en el valor del pasaje, siempre que se utilice una SUBE debidamente registrada.
Este esquema de aumentos busca acompañar la inflación y el rediseño de los subsidios al transporte, en un contexto de revisión general del esquema tarifario en todo el país.