Cristina Fernández y Axel Kicillof retomaron el diálogo para avanzar en la organización electoral del peronismo.

Cristina Fernández de Kirchner confirmó su candidatura como diputada por la tercera sección electoral de Buenos Aires y, con ese anuncio, puso en marcha un nuevo capítulo de la campaña del peronismo en el principal distrito del país. La expresidenta no solo ratificó su voluntad de participar activamente, sino que dio señales claras de querer encabezar la reorganización del espacio en un momento de incertidumbre para el movimiento.

El lanzamiento vino acompañado de un mensaje potente en el Día de la Patria, en el que llamó a “volver a ser militantes políticos” y dejar atrás el enfoque puramente electoral. Con tono crítico, planteó la necesidad de recuperar la capacidad de análisis y de pensar más allá de la próxima elección. Su discurso apuntó tanto a la militancia como a los cuadros dirigentes, en un contexto donde la ofensiva del oficialismo nacional ha generado desconcierto y repliegue entre sectores del campo popular.

Durante una entrevista transmitida en redes sociales y con amplia repercusión, Fernández de Kirchner insistió en que los liderazgos deben ponerse al servicio del proyecto colectivo y no guiarse por ambiciones personales. “Hay que ir al lugar donde uno más sirve”, señaló, al justificar su postulación en un territorio clave para el peronismo como la tercera sección. La emisión alcanzó altos niveles de audiencia y reflejó la centralidad que aún conserva su figura en la política argentina.

En paralelo a su reaparición pública, se produjo el esperado contacto con el gobernador bonaerense Axel Kicillof, luego de semanas de tensión. Si bien la charla fue breve, ambos coincidieron en continuar el diálogo en los próximos días. La llamada se produce en un momento crucial, en el que el peronismo necesita consolidar su frente interno para enfrentar a una oposición unificada en la provincia.

Uno de los focos de la controversia fue la decisión del gobernador de adelantar las elecciones provinciales. Aunque Cristina expresó en público que no le pediría a ningún mandatario que revierta una decisión tomada, su entorno considera que los argumentos iniciales del desdoblamiento han perdido validez. A ello se suma la experiencia de otras provincias, como Santiago del Estero, donde se resolvió realizar elecciones simultáneas para no confundir al electorado.

Además, la expresidenta volvió a poner sobre la mesa su preocupación por la situación del Poder Judicial, al que describió como un actor que opera con lógicas corporativas que requieren una transformación estructural. Observa con interés las experiencias de países como México, donde se promueve la elección de jueces por voto popular, y se muestra escéptica respecto de reformas limitadas, como la ampliación del número de miembros de la Corte Suprema.

En medio de todo este escenario, Sergio Massa continúa jugando un rol clave pero más discreto. Aunque algunos rumores lo ubicaban encabezando la lista en la primera sección electoral, su equipo asegura que su prioridad es fortalecer al Frente Renovador dentro del esquema legislativo y trabajar por la unidad. Esta semana tiene agendada una reunión con intendentes para avanzar en ese camino.

El regreso activo de Cristina al terreno electoral no solo marca el inicio de una nueva etapa en la provincia de Buenos Aires, sino que también imprime una señal al conjunto del peronismo: es momento de reagruparse, tomar decisiones estratégicas y volver a construir una alternativa sólida frente al avance de las políticas del actual gobierno nacional.

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